Los ministros de Exteriores de Jordania, Ayman Al-Safadi, y de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan Al Saud, se reunieron en Riad y respaldaron los esfuerzos del gobierno libanés para desarmar a Hezbolá, sin mencionar al grupo terrorista por su nombre, al tiempo que exigieron el fin inmediato de la operación militar israelí en el sur del Líbano.
Los dos diplomáticos “afirmaron la necesidad de detener la agresión israelí contral Líbano, comprometiéndose con el acuerdo de alto el fuego alcanzado el 27 de noviembre de 2024”, según el comunicado jordano.
Apoyaron además los esfuerzos de Beirut “para imponer su soberanía sobre todos sus territorios, activar sus instituciones y confinar las armas en manos del Estado”.
Los ministros condenaron “las agresiones de Irán como una violación del derecho internacional y de los principios de buena vecindad, y un asalto injustificado a la soberanía de los Estados”.
También discutieron la necesidad de poner fin a la guerra en Irán con garantías que aseguren la seguridad y la estabilidad, el respeto a la soberanía de los Estados y los principios de buena vecindad, y que impidan la repetición de las agresiones iraníes.
Los jefes de la diplomacia jordana y saudí condenaron además a Israel por la expansión de los asentamientos en Judea y Samaria, la ocupación de territorio sirio y los “ataques a la libertad de culto y las violaciones del statu quo histórico y legal establecido en los sitios sagrados islámicos y cristianos de Jerusalén”.