La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que la guerra en Oriente Medio provocará una inflación más alta y un crecimiento económico global más lento. La economista realizó estas declaraciones a Reuters de cara al nuevo informe de perspectivas mundiales que el organismo publicará la próxima semana.
Georgieva anticipó que, incluso si la guerra se resuelve con rapidez, el FMI rebajará sus pronósticos de crecimiento y elevará su perspectiva de inflación. El Informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial se difundirá el 14 de abril. El organismo ya había señalado una posible revisión a la baja en una entrada de blog del 30 de marzo, donde citó el impacto asimétrico de la guerra y unas condiciones financieras más restrictivas.
Sin la guerra, el FMI esperaba una ligera mejora en su proyección de crecimiento global, del 3,3 % en 2026 y del 3,2 % en 2027. “En cambio, todos los caminos conducen ahora a precios más altos y un crecimiento más lento”, afirmó Georgieva.
La guerra redujo el suministro global de petróleo en un 13 %, con efectos en cadena sobre los envíos de crudo y gas, así como en cadenas de suministro relacionadas como el helio y los fertilizantes.
Incluso un final rápido de las hostilidades y una recuperación relativamente veloz implicarán una revisión “relativamente pequeña” a la baja del pronóstico de crecimiento y al alza del de inflación. Si la guerra se prolonga, el efecto sobre ambos indicadores será mayor.