El primer ministro Benjamin Netanyahu aprobó un plan del Ministerio de Educación para reabrir de forma parcial las escuelas a partir del domingo, tras una evaluación del Comando del Frente Interno de las FDI realizada el jueves por la noche.
La decisión se adoptó después de una reunión con el ministro de Educación Yoav Kisch, el ministro de Defensa, Israel Katz y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich. En zonas de menor riesgo se aplicará un sistema rotativo que alternará clases presenciales y virtuales, con entre el 30 y el 50 por ciento de los alumnos asistiendo en persona en cada turno.
En la mayor parte del país, considerada de alto riesgo ante posibles ataques con misiles o cohetes, las clases solo podrán impartirse dentro de refugios antiaéreos. En áreas de menor riesgo —como las comunidades fronterizas con Gaza, la Baja Galilea, el Arava y Judea y Samaria— las actividades educativas podrán realizarse junto a un refugio.
Las directrices vigentes clasifican las zonas del país en amarillas (menor riesgo) y naranjas (mayor riesgo). En las amarillas, siempre que se pueda llegar a tiempo a un espacio protegido, se permiten clases presenciales y concentraciones de hasta 50 personas al aire libre o 100 en interiores. En las naranjas están prohibidas las actividades educativas, las concentraciones se limitan a 50 personas con acceso a refugio y los lugares de trabajo solo pueden operar si cuentan con protección.
Netanyahu rechazó además una propuesta de Smotrich para declarar el período de guerra como vacaciones para los docentes y trasladar su trabajo al receso de verano.
La medida busca aliviar la situación de los 2,5 millones de niños israelíes que permanecen en casa desde hace cinco semanas debido a la guerra con Irán.