Irán lanzó un pequeño ataque con misiles balísticos contra el sur y el centro de Israel, sin que se hayan reportado heridos de inmediato, mientras las autoridades israelíes inspeccionan las zonas alcanzadas por posibles submuniciones y restos de impactos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que parte de los misiles fue interceptada y que otros transportaban ojivas de bombas de racimo, que dispersaron submuniciones sobre áreas extensas.
Tras el ataque, equipos de rescate fueron desplegados para revisar los lugares donde podrían haber caído esas submuniciones o fragmentos de otros proyectiles.