El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que la guerra contra Irán destruyó “por completo” la capacidad del país para producir misiles y otro armamento sofisticado, y sostuvo que Teherán ya no puede fabricar ese tipo de sistemas.
“Hemos acabado de destruir por completo la base industrial de defensa de Irán, un pilar fundamental de nuestra misión”, declaró Hegseth ante periodistas. “Siguen disparando… aquí y allá…, pero ya no pueden fabricar misiles”.
El jefe del Pentágono presentó la Operación Epic Fury como “una victoria histórica y aplastante en el campo de batalla” y aseguró que “uno de los ejércitos más poderosos del mundo” fue destruido en menos de 40 días.
Según Hegseth, Irán “aceptó el alto el fuego bajo una presión abrumadora”, consciente de que Estados Unidos tenía “apuntado y listo” un conjunto de objetivos energéticos y de otra naturaleza que el país no estaba en condiciones de defender.
“Saben que este acuerdo significa que nunca, jamás, poseerán un arma nuclear”, afirmó.
Hegseth añadió que ahora se abre una oportunidad para una “paz real y un acuerdo real”, aunque advirtió que el “Departamento de Guerra… permanece alerta en segundo plano para garantizar que Irán cumpla todos los términos razonables”.
También agradeció a Israel “por ser un aliado valiente, capaz y dispuesto en este campo de batalla” y señaló que “el resto del mundo y el resto de nuestros supuestos aliados han visto cómo son las capacidades reales. Deberían tomar nota”.