El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos condenó la magnitud de las víctimas mortales en los ataques israelíes contra Hezbolá en el Líbano e instó a la comunidad internacional a ayudar a poner fin a la “pesadilla” que se está desarrollando.
“La magnitud de la matanza y la destrucción que se vive hoy en el Líbano es sencillamente horrible”, afirmó Volker Turk en un comunicado. “Tal matanza, pocas horas después de acordar un alto el fuego con Irán, desafía toda lógica. Ejerce una enorme presión sobre una paz frágil, que los civiles necesitan tan desesperadamente”.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmaron que los ataques, los más intensos en el Líbano desde el inicio de la guerra, tenían como objetivo instalaciones y miembros de Hezbolá.