El Ministerio de Educación anunció que extenderá tres semanas los programas de verano subvencionados por el Estado y que, además, ampliará su alcance para incluir a todos los alumnos de primaria hasta sexto grado, después de cinco semanas de cierre de escuelas por la guerra con Irán.
La decisión también contempla la puesta en marcha de un programa académico de recuperación de verano dirigido a estudiantes de secundaria, de acuerdo con un comunicado difundido por el ministro de Educación, Yoav Kisch.
“A la luz de las brechas que se acumularon durante la guerra, instruí al ministerio para que extienda los programas de verano en tres semanas, amplíe los servicios a todos los estudiantes de primaria hasta sexto grado y lance el ‘Programa Preparatorio de Verano’ para las escuelas secundarias, que ayudará a cubrir las brechas y proporcionará un marco estable y de apoyo para los estudiantes”, afirma Kisch en un comunicado.
Según el ministro, la ampliación de estos programas busca garantizar “continuidad educativa, emocional y social a los estudiantes de Israel durante los meses de verano” tras la interrupción del ciclo lectivo provocada por la guerra.
El programa subvencionado para primaria, que funciona con un esquema similar al de un campamento diurno, suele ofrecerse durante unas tres semanas para alumnos de jardín de infantes hasta tercer grado. Con la nueva medida, funcionará durante el doble de tiempo y abarcará también a los cursos superiores de primaria.
Para secundaria, en cambio, el ministerio prevé un dispositivo de recuperación académica orientado a compensar el tiempo de aprendizaje perdido durante el cierre de las escuelas.
La reapertura del sistema educativo fue posible después de que el Mando del Frente Interno de las FDI anunciara la noche del miércoles el levantamiento de las restricciones de tiempos de guerra en la mayor parte de Israel a partir del jueves, en medio de la consolidación de un frágil alto el fuego en la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Con ello, los centros educativos podrán retomar su funcionamiento normal por primera vez desde el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra.
La iniciativa tendrá un costo estimado de 750 millones de shekels, equivalentes a$242 millones. Sin embargo, según reportes de medios en hebreo, ese monto no fue coordinado con el Ministerio de Finanzas y todavía no está claro si el financiamiento será aprobado.