El ejército israelí acusó al ejército libanés de haber falseado el desmantelamiento de la infraestructura de Hezbolá al sur del río Litani y aseguró que, desde el 2 de marzo, el grupo terrorista ha lanzado desde esa franja “aproximadamente 3.000 cohetes y proyectiles”.
La acusación fue formulada por el portavoz militar Avichay Adraee, que presentó ese volumen de fuego como una prueba de que la zona no fue desarmada. “Estos datos se consideran la prueba más contundente del fracaso total de la operación de confinamiento de armas a la hora de desarmar a la organización terrorista Hezbolá y de limpiar la zona de su infraestructura terrorista”, afirma.
Adraee vinculó esa denuncia con el anuncio realizado por el ejército libanés a comienzos de año. “El [8 de enero], el ejército libanés anunció la finalización de la primera fase de la operación de confinamiento de armas, alegando que había desarmado con éxito la zona al sur del río Litani. Sin embargo, dudamos de la credibilidad de este anuncio”, afirma el portavoz en un comunicado.
A continuación, endureció el tono de la acusación: “Hoy está claro que este anuncio no fue más que una mentira descarada”.
Según el portavoz israelí, los combates actuales han dejado al descubierto que Hezbolá mantuvo su capacidad operativa en esa área y que el ejército libanés no impidió el traslado de hombres y armas hacia el sur del país. Adraee sostuvo que eso revela también el “grave fracaso” de las fuerzas libanesas para evitar que Hezbolá cruzara el río Litani y desplazara a sus operativos y su armamento al sur del Líbano.