Pakistán consiguió encauzar el martes un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán al presentar una fórmula de compromiso que rebajó el tono de una propuesta iraní de diez puntos que Washington había rechazado de plano el día anterior, según dos funcionarios gubernamentales al tanto de las negociaciones.
La mediación paquistaní llegó en un momento crítico. De acuerdo con esas fuentes, Islamabad temía el lunes que las conversaciones se derrumbaran después de que Estados Unidos comunicara su rechazo total al planteamiento inicial de Teherán. Entonces quedaba apenas un día para que expirara el ultimátum fijado por el presidente estadounidense Donald Trump para bombardear instalaciones energéticas iraníes si Irán no aceptaba reabrir el estrecho de Ormuz.
Ante ese escenario, Pakistán elaboró con rapidez una propuesta puente que conservaba buena parte de las posiciones iraníes, pero con una redacción que, a juicio de Islamabad, resultaba más asumible para Washington, señalaron los dos funcionarios.
La iniciativa fue recibida por Estados Unidos el martes y, según esas fuentes, fue aceptada con rapidez al considerarla suficiente como base para negociar un acuerdo de mayor alcance. Uno de los funcionarios dijo que la velocidad de esa respuesta causó sorpresa y sostuvo que reflejaba hasta qué punto Washington buscaba una tregua, pese a la retórica de Trump sobre su disposición a bombardear Irán hasta devolverlo a la “edad de piedra”.
Horas después de la aprobación estadounidense, Irán dio también su visto bueno a la propuesta, lo que abrió la puerta a que Trump anunciara un alto el fuego de dos semanas menos de dos horas antes de que venciera su plazo.
Sin embargo, poco después de ese anuncio, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán difundió lo que presentó como el contenido de la propuesta de diez puntos que Estados Unidos había aceptado.
Los dos funcionarios familiarizados con las conversaciones afirmaron que ese documento no era el texto de compromiso redactado por Pakistán, sino una versión mucho más próxima a la oferta iraní original que Washington había rechazado el lunes.
Según uno de ellos, Teherán difundió esa versión anterior por razones de política interna, con la intención de trasladar a la opinión pública iraní que había logrado que Estados Unidos aceptara las condiciones iniciales planteadas por el país.