El líder supremo iraní se recupera de graves heridas, pero interviene por audio en decisiones sobre la guerra y las negociaciones con Estados Unidos.
Las heridas y la falta de imágenes rodean al nuevo líder iraní hoy
Mientras se recupera de graves lesiones faciales y en las piernas atribuidas al ataque aéreo del 28 de febrero contra el complejo del líder supremo en Teherán, Mojtaba Jamenei conserva la lucidez mental y participa por conferencias de audio en reuniones con altos funcionarios, según tres personas de su círculo íntimo citadas por Reuters. Dos de esas fuentes añadieron que el dirigente interviene en decisiones clave sobre la guerra y sobre las negociaciones con Washington.
Ese estado adquiere más relevancia porque las conversaciones de paz con Estados Unidos comienzan este sábado en Islamabad. Aunque Reuters no logró verificar de forma independiente esos relatos, las versiones describen con más detalle la situación física del nuevo líder. Desde el bombardeo y desde su designación como sucesor de su padre, el 8 de marzo, no se publicó ninguna fotografía, video ni grabación de audio, y persiste la incertidumbre sobre su estado y su gobierno.
Las tres fuentes sostuvieron que el rostro de Jamenei quedó desfigurado y que sufrió una lesión importante en una o ambas piernas. La misión iraní ante Naciones Unidas no respondió a las preguntas de Reuters sobre el alcance de las heridas ni sobre el motivo de la ausencia pública. En ese primer día de guerra murieron su padre y antecesor, Alí Jamenei, además de la esposa de Mojtaba, su cuñado, su cuñada y familiares.
Teherán no emitió ningún parte oficial sobre la gravedad de las lesiones. Después del nombramiento, un presentador de la televisión estatal lo definió como “janbaz”, término reservado para heridos graves de guerra. Esa versión coincidió con declaraciones del secretario de Defensa de Estados Unidos, Hegseth, y con una fuente cercana a evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos que afirmó que se cree que el líder perdió una pierna. La CIA y la oficina israelí evitaron comentarios.

Claves sobre las heridas, el silencio oficial y la sucesión
- Reuters citó a tres personas cercanas al círculo íntimo de Jamenei para describir lesiones faciales y daños en una o ambas piernas.
- Desde el ataque del 28 de febrero y la designación del 8 de marzo no se difundieron fotos, videos ni audios del líder.
- La televisión estatal lo calificó como “janbaz”, término reservado para heridos graves de guerra.
- Una fuente cercana a evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos dijo que se cree que perdió una pierna.
La sucesión expone un poder compartido con la Guardia Revolucionaria
Como la autoridad última recae en el líder supremo dentro del sistema teocrático iraní, un clérigo chií designado por una asamblea de 88 ayatolás, ese cargo supervisa al presidente electo y dirige de forma directa instituciones paralelas del Estado, entre ellas la Guardia Revolucionaria, estructura con gran peso político y militar. Por eso, la salud y la exposición pública del nuevo dirigente afectan la percepción interna del régimen y las decisiones sobre la guerra y la diplomacia.
El primer líder supremo de la República Islámica, Ruhollah Jomeini, ejerció una autoridad incontestada por su papel en la revolución y por su condición de clérigo de referencia. Su sucesor, Alí Jamenei, tenía menor peso religioso, pero había sido presidente y pasó décadas en la consolidación de su posición, en parte gracias al fortalecimiento de la Guardia Revolucionaria. Esa trayectoria ayuda a medir el margen real que hoy posee Mojtaba.

Según fuentes iraníes de alto nivel que ya habían hablado con Reuters, Mojtaba Jamenei no ejerce una autoridad absoluta en los mismos términos que su padre ni concentra ese poder de manera automática. Durante la guerra, la Guardia Revolucionaria, que contribuyó a impulsar su llegada al cargo tras el asesinato de Alí Jamenei, apareció como la voz dominante en las decisiones estratégicas. La misión iraní ante la ONU tampoco respondió sobre esa influencia.
Pese a esa limitación, funcionarios y fuentes internas lo señalaron durante años como un actor influyente en la oficina de su padre, con participación en el ejercicio del poder en los niveles altos de la República Islámica y con vínculos sólidos con mandos de la Guardia Revolucionaria. Alex Vatanka, del Middle East Institute, sostuvo que incluso si supera sus lesiones, difícilmente reproducirá el control que su padre imponía sobre el sistema.
El mutismo del líder amplía dudas sobre quién decide en Irán desde marzo
La primera comunicación aparente de Jamenei con la población iraní como líder supremo llegó el 12 de marzo mediante una declaración escrita que un presentador leyó en televisión. En ese texto sostuvo que el estrecho de Ormuz debía permanecer cerrado y advirtió a los países de la región que clausuraran las bases estadounidenses. Después, su oficina difundió una declaración del 20 de marzo por el año persa, al que llamó el “año de la resistencia”.
Las definiciones públicas sobre la guerra, la diplomacia, la relación con los vecinos, las negociaciones para un alto el fuego y el malestar interno quedaron en manos de otros altos funcionarios. Esa ausencia avivó las especulaciones en redes sociales iraníes y en grupos de mensajería, cada vez que la conexión irregular a internet lo permitió. Entre las teorías más repetidas apareció la duda sobre quién dirige el país, convertida en eje del debate público.

Uno de los memes más compartidos mostró una silla vacía bajo un foco con la frase “¿Dónde está Mojtaba?”. En sectores afines al régimen, la falta de exposición pública se presenta como una decisión necesaria. Un miembro de alto rango de la milicia Basij sostuvo que conviene mantenerlo fuera de la vista ante la amenaza de nuevas oleadas de ataques estadounidenses e israelíes, que ya eliminaron a buena parte de la cúpula del país.
Otra persona de menor rango en la misma organización coincidió con esa lógica. Desde Qom, Mohammad Hosseini escribió en un mensaje de texto que no ve motivo para una aparición pública si eso lo convierte en objetivo de “estos criminales”. En paralelo, una fuente del entorno de Jamenei dijo que podrían difundirse imágenes dentro de uno o dos meses y contempló una aparición pública en ese plazo, siempre que la salud y la seguridad lo permitan.