El estrecho entre Yemen y el Cuerno de África concentra nuevos riesgos para el comercio y la energía por amenazas iraníes y la capacidad hutí.
Dónde está Bab el-Mandeb y por qué resulta clave para el comercio
Mientras la presión sobre las rutas marítimas de Oriente Medio deja de concentrarse solo en el estrecho de Ormuz, la atención internacional se desplaza hacia Bab el-Mandeb por amenazas de dirigentes iraníes y por la capacidad de los hutíes de Yemen para alterar la navegación. A la vez, Washington y Teherán discuten las condiciones de un final permanente de la guerra, con desacuerdos abiertos sobre la libertad de paso en Ormuz y sobre su sostén futuro.
Entre Yemen, Yibuti y Eritrea se ubica este corredor que une el mar Rojo con el golfo de Adén y el mar Arábigo. En su punto más angosto alcanza unas 18 millas, de modo que funciona como un cuello de botella para cargamentos de petróleo que salen del golfo Pérsico, cruzan el canal de Suez y siguen rumbo a Europa y a otros mercados marítimos de gran tamaño.
Después de que Ali Akbar Velayati afirmara que Estados Unidos mira Bab el-Mandeb del mismo modo que Ormuz, la alarma subió de nivel por la advertencia de que un solo movimiento puede interrumpir el flujo global de energía y comercio. Poco antes, Mohammad Bagher Ghalibaf había puesto el foco en el tránsito de petróleo, gas natural licuado, trigo, arroz y fertilizantes por esa vía, cuyo nombre árabe suele traducirse como Puerta de las Lágrimas.
Al inicio de la guerra contra Irán, parte del sector naviero ajustó sus trayectos y evitó este corredor por razones de seguridad. Maersk informó que pausó de forma temporal los futuros viajes trans-Suez a través de Bab el-Mandeb. La decisión mostró que la inquietud no quedó en el terreno diplomático y que el riesgo para la navegación comercial ya afecta tanto a los itinerarios como a los costos operativos de las grandes navieras.
Claves del estrecho y de la amenaza sobre la navegación
- Bab el-Mandeb se sitúa entre Yemen, Yibuti y Eritrea, en el Cuerno de África.
- El paso conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el mar Arábigo.
- Su punto más angosto se reduce a unas 18 millas.
- Por esa ruta pasan petróleo, gas natural licuado, trigo, arroz y fertilizantes.
- Varias navieras ya recortaron o pausaron trayectos por riesgos de seguridad.
Los ataques hutíes alteran seguros, rutas y flujos globales de crudo
Ante la posibilidad de una escalada mayor a finales de marzo, Abed al-Thawr, funcionario militar yemení, dijo que cerrar Bab el-Mandeb figuraba entre las principales opciones del grupo hutí. Según medios estatales iraníes, también habló de un bloqueo naval y aéreo contra Israel y Estados Unidos y de impedir el paso a buques estadounidenses e israelíes por ese estrecho decisivo para el tránsito marítimo regional.
Desde 2023, poco después del inicio de la guerra entre Israel y Hamás, los hutíes dispararon misiles balísticos antibuque contra embarcaciones comerciales y alteraron de forma repetida el tráfico entre el mar Rojo y el océano Índico. La Administración Marítima de Estados Unidos indicó que esos ataques apuntaron a buques con vínculos israelíes, estadounidenses o británicos, así como a embarcaciones de grupos o empresas identificadas por sus escalas en puertos de Israel.
Según Noam Raydan, del Washington Institute for Near East Policy, Bab el-Mandeb comparte con Ormuz una importancia crítica para la economía global porque concentra el paso de portacontenedores, petroleros y otros transportadores entre regiones y continentes. Los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos muestran además un vuelco notable: de 5,7 millones de barriles diarios en 2020 se pasó a 9,3 millones en 2023, para bajar luego a 4,1 millones en 2024.
Al describir ese impacto como muy disruptivo, Emily Holland explicó que la campaña hutí operó también como una señal de mercado y frenó el acceso al seguro para muchos armadores. Incluso después del alto el fuego entre Israel y Hamás de octubre de 2025 y de informes sobre una pausa de ataques contra buques comerciales, el tránsito petrolero por Bab el-Mandeb apenas mostró mejora y quedó en 4,2 millones de barriles diarios durante el primer trimestre de 2025.
Irán depende de aliados, pero el riesgo para la economía persiste
El 7 de abril, una fuente iraní de alto nivel dijo a Reuters que, si la situación escapaba de control, los aliados de Irán también cerrarían Bab el-Mandeb. Sin embargo, Eugene Gholz, de la Universidad de Notre Dame, subrayó que Teherán no cuenta con fuerzas militares cerca de ese punto, a diferencia de lo que ocurre en Ormuz, por lo que cualquier intento de alteración del paso requiere la acción de aliados regionales.
Con ese límite sobre la mesa, el foco vuelve a los hutíes, que anunciaron su entrada en la guerra contra Irán el 28 de marzo con una andanada de misiles balísticos contra el sur de Israel. Para Holland, Irán les aporta armas, dinero y apoyo ideológico, y una crisis existencial para el régimen podría empujar a Teherán a presionar con más fuerza para elevar el ritmo de los ataques del grupo.
Aunque el tráfico queda por debajo de los niveles previos a 2023, Bab el-Mandeb conserva un valor estratégico central como ruta alternativa para envíos de petróleo desviados desde el golfo Pérsico. Por esa vía avanza crudo saudí que llega al mar Rojo por el oleoducto Este-Oeste, y también salen exportaciones rusas con destino a mercados asiáticos como India. Un incidente grave allí golpearía a Arabia Saudita y añadiría presión a la economía global.
Hasta ahora, Irán no ha bloqueado de forma directa ese estrecho y solo mostró una presencia limitada, con el envío de dos destructores a su entrada en abril de 2015. Un análisis del International Institute for Strategic Studies describió el vínculo con los hutíes como una asociación, no como una relación jerárquica directa. El precedente de Ormuz sugiere que otra crisis en Bab el-Mandeb agravaría la tensión energética mundial y golpearía con más fuerza a los países más pobres.