El Ministerio del Interior de Siria anunció el sábado la detención de cinco personas acusadas de preparar un ataque contra una figura religiosa en Damasco. Según la versión oficial, la célula estaba vinculada al grupo terrorista Hezbolá, respaldado por Irán.
La identidad del objetivo no fue revelada por las autoridades sirias. Sin embargo, la emisora pública israelí Kan y reportes publicados en Siria y Arabia Saudita lo identificaron como el rabino Michael Khoury.
En un comunicado, el ministerio señaló que agentes de seguridad detectaron a una mujer cuando intentaba “colocar un artefacto explosivo frente a la casa de una figura religiosa” en las inmediaciones de una iglesia de Bab Touma, en la capital siria.
De acuerdo con esa versión, las fuerzas de seguridad intervinieron de inmediato, desactivaron el explosivo y arrestaron a los cinco integrantes de la célula.
El mismo comunicado añadió: “Las investigaciones preliminares revelaron el vínculo de la célula con Hezbolá del Líbano, y que sus miembros recibieron entrenamiento militar especializado en el extranjero”, incluido el manejo de explosivos. El ministerio indicó además que la investigación sigue en curso.
Kan citó a una fuente anónima del liderazgo sirio, que sostuvo que el caso muestra que Damasco está protegiendo a la comunidad judía. Esa misma fuente afirmó que Irán y Hezbolá intentan socavar la estabilidad en Siria, incluso mediante el impulso de protestas propalestinas.
En los últimos años se han registrado varios complots para matar rabinos en Oriente Medio. El caso más relevante fue el secuestro y asesinato del rabino de Jabad Zvi Kogan en Emiratos Árabes Unidos en 2024.
Kogan, de 28 años, residía en Emiratos Árabes Unidos y tenía ciudadanía israelí y moldava. Desapareció en Dubái y su cuerpo fue hallado días después en Al Ain, ciudad emiratí fronteriza con Omán.
Por ese crimen, Emiratos Árabes Unidos condenó a muerte a tres sospechosos: Olimpi Toirovich, Makhmudjon Abdurakhim y Azizbek Kamlovich, todos ciudadanos uzbekos que habían sido detenidos en Turquía.
También en enero de 2025, las autoridades de Bakú frustraron un complot iraní para matar al rabino azerbaiyano Shneor Segal. Según los reportes, Irán reclutó a un traficante de drogas georgiano para asesinar a Segal y atacar un centro de educación judía.
El ciudadano georgiano y su cómplice azerbaiyano fueron detenidos y acusados de conspirar para cometer un acto terrorista.