El ejército de Estados Unidos anunció el sábado el comienzo de una operación para despejar minas en el estrecho de Ormuz, una maniobra que coincidió con la apertura de conversaciones directas entre Washington y Teherán en Islamabad en medio de un frágil alto el fuego.
El Comando Central de Estados Unidos informó en X que los destructores de misiles guiados USS Frank E. Peterson y USS Michael Murphy cruzaron el estrecho y operaron en el golfo Arábigo “como parte de una misión más amplia para garantizar que el estrecho esté completamente libre de minas marinas previamente colocadas por el Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos de Irán”.
En un comunicado, el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central, afirmó: “Hoy comenzamos el proceso de establecer un nuevo paso y pronto compartiremos esta vía segura con la industria marítima para fomentar el libre flujo del comercio”.
CENTCOM añadió que en los próximos días se incorporarán más fuerzas estadounidenses al operativo, “incluidos drones submarinos”.
Horas antes, el presidente estadounidense Donald Trump había asegurado en redes sociales que la limpieza ya estaba en marcha y que la flota iraní de colocación de minas había sido destruida. “Ahora estamos empezando el proceso de limpiar el estrecho de Ormuz”, escribió en Truth Social, donde también sostuvo que “los 28” buques “lanzaminas” de Irán “también están en el fondo del mar”.

Esas afirmaciones fueron rechazadas por Nournews, medio afiliado al Estado iraní, que las describió como “fake news”. Una fuente paquistaní también negó que algún buque estadounidense hubiera atravesado la vía navegable.
Trump ha reiterado en distintas ocasiones que las fuerzas estadounidenses destruyeron la marina y la fuerza aérea iraníes y dejaron paralizados sus programas de misiles balísticos y nucleares.
Pese a ello, el temor a ataques iraníes contra la navegación comercial en las últimas semanas ha cerrado en la práctica el estrecho de Ormuz, un corredor decisivo para el suministro mundial de petróleo. La interrupción del tránsito ha alterado los mercados energéticos globales y disparado los precios de la gasolina en Estados Unidos, aunque la mayor parte del crudo que pasa por esa ruta no tiene como destino el mercado estadounidense.
Las conversaciones patrocinadas por Pakistán comenzaron el sábado en Islamabad. Por parte de Estados Unidos participaron el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno de Trump. La delegación iraní estuvo integrada por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Ghalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi. También asistió el jefe del ejército paquistaní.
El Financial Times reportó que la negociación quedó brevemente bloqueada por la discusión sobre el estatus del estrecho de Ormuz, aunque funcionarios paquistaníes señalaron después que ambas delegaciones volvieron a reunirse para una segunda ronda más avanzada la noche.