El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, afirmó que espera no tener que recurrir a una nueva liberación de reservas de crudo, aunque advirtió de que el organismo está listo para hacerlo si la crisis energética provocada por la guerra con Irán lo exige.
“Espero, de verdad que espero, que no tengamos que hacerlo, pero si es necesario, estamos preparados para actuar”, dijo Birol.
El responsable de la AIE subrayó en un acto del Atlantic Council que la guerra ha desencadenado la peor interrupción energética mundial de la historia. Según señaló, más de 80 instalaciones de petróleo y gas de todo Oriente Medio, incluidas plantas de producción, terminales y refinerías, han sufrido daños por la guerra con Irán, mientras los precios de referencia del petróleo se negocian cerca de los 100 dólares por barril.
Birol sostuvo además que, por la magnitud de las interrupciones en la producción y por el cierre del estrecho de Ormuz, las liberaciones de petróleo “no son una solución”. “Solo sirven para aliviar el dolor”.
El mes pasado, los 32 miembros de la AIE pactaron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas, en la mayor liberación coordinada de la historia, con el objetivo de calmar a los mercados petroleros. Estados Unidos, primer productor mundial de petróleo y gas, se comprometió por su parte a liberar 172 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo.