Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emplearon esta semana el obús autopropulsado Ro’em (SIGMA 155) en operaciones de artillería en el sur del Líbano, en el primer uso en combate del sistema.
Los ataques tuvieron como objetivo sitios de lanzamiento de cohetes y posiciones de misiles antitanque de Hezbolá en apoyo de fuerzas terrestres en maniobra, y las FDI describieron los resultados como operativamente exitosos.
El Ro’em, desarrollado por Elbit Systems, está construido sobre un chasis de ruedas 10×10 e incorpora un cañón de 155 mm/L52 con cargador automático que eleva la cadencia de fuego respecto al M109 al que está llamado a reemplazar.
La automatización reduce el tamaño de la tripulación y permite misiones de impacto simultáneo, mientras que su configuración sobre ruedas facilita el reposicionamiento rápido y las tácticas de disparar y desplazarse, críticas en la topografía del sur del Líbano frente a las capacidades de vigilancia de Hezbolá.
El sistema integra control de fuego digital y conectividad en red con UAV, observadores avanzados y unidades de mando, lo que acorta los ciclos de adquisición y ataque de objetivos móviles, como lanzadores de cohetes que cambian de posición para evitar la detección. También es compatible con municiones estándar de la OTAN, municiones guiadas de precisión y se espera que admita proyectiles de alcance extendido que amplíen significativamente la profundidad de ataque.
El programa tiene su origen en una decisión israelí de finales de la década de 2010 para contar con artillería de próxima generación adaptada a conflictos de alta intensidad.
Tras una evaluación competitiva que priorizó automatización, cadencia de fuego y eficiencia en el ciclo de vida, Elbit Systems fue seleccionada para desarrollar el SIGMA 155. El sistema completó fases de pruebas y validación antes de entrar en producción inicial a baja cadencia, con las FDI acelerando su despliegue ante las amenazas en los frentes norte y sur.
El alto grado de participación industrial local garantiza resiliencia en la cadena de suministro y capacidad de adaptar la plataforma a partir de la retroalimentación operativa, lo que permite actualizaciones continuas de software, sistemas de puntería e integración de municiones.
El debut en combate del Ro’em aporta una validación temprana del rendimiento del sistema en condiciones reales y refuerza la postura de disuasión de Israel frente a una doctrina de Hezbolá centrada en cohetes y misiles antitanque.
El reemplazo progresivo de los M109 por este sistema transformará el Cuerpo de Artillería de las FDI hacia una fuerza más móvil, automatizada e integrada digitalmente.