Un casco azul de nacionalidad francesa murió y otros tres resultaron heridos —dos de ellos de gravedad— tras un ataque con armas ligeras perpetrado este sábado contra una patrulla de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) en la localidad de Ghanduriyah, en el sur del país.
La unidad realizaba labores de desminado a lo largo de una carretera para restablecer las comunicaciones con puestos aislados de la misión cuando fue atacada. La FPNUL atribuyó el ataque a “actores no estatales” y precisó en un comunicado que “una evaluación inicial indica que los disparos procedían de actores no estatales (presuntamente Hezbolá)”, organización terrorista respaldada por Irán.
El presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó la muerte del soldado y señaló que el ataque fue perpetrado por Hezbolá.
La FPNUL “condena este ataque deliberado contra miembros de las fuerzas de paz que desempeñaban las tareas que les habían sido encomendadas” y subrayó que “la labor de los equipos de desactivación de artefactos explosivos es vital en la zona de operaciones de la misión, especialmente tras las recientes hostilidades”. La fuerza de observación indicó que ha abierto una investigación “para determinar las circunstancias que rodean este trágico incidente”.