Mahmud Qamati, alto cargo de la organización terrorista Hezbolá, descartó este sábado que su grupo tuviera preocupación alguna por las conversaciones directas previstas entre Líbano e Israel, a las que calificó de fracaso y acto de sumisión.
“No nos preocupan las negociaciones llevadas a cabo por el Estado”, afirmó Qamati en una rueda de prensa celebrada en los suburbios del sur de Beirut, donde tildó los contactos de “negociaciones fallidas, débiles, derrotadas… y sumisas”.
El dirigente terrorista reivindicó el papel de Hezbolá como actor decisivo por encima de las instituciones oficiales libanesas. “La resistencia es la que impone. Nosotros somos la tierra… y somos nosotros quienes tomamos las decisiones, no aquellos que tienen un estatus oficial”, declaró.
Qamati admitió que su grupo no se oponía a que Beirut “se coordinara” con Hezbolá, pero rechazó la forma actual de las negociaciones por considerar que conducen “a la rendición”.