La policía antiterrorista de Londres descartó este sábado que la embajada israelí en la capital británica hubiera sido atacada, después de investigar una denuncia difundida en internet por un grupo proiraní que afirmaba haber lanzado drones contra el lugar. Los análisis de los objetos hallados en las inmediaciones no detectaron sustancias peligrosas, y los Jardines de Kensington, cerrados preventivamente, fueron reabiertos al público.
El grupo proiraní Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiyya, conocido como Movimiento de los Compañeros de la Mano Derecha del Islam, había publicado un vídeo con imágenes de drones y dos figuras vestidas con ropa protectora, acompañado de un mensaje en el que aseguraba que la embajada israelí estaba siendo atacada.
La alerta motivó el refuerzo de la presencia policial y el establecimiento de cordones de seguridad en torno a la embajada y los jardines adyacentes. “Aunque la embajada de Israel no fue atacada, seguimos colaborando estrechamente con la embajada y su equipo de seguridad para mantener la seguridad del lugar”, afirmó un comandante de la unidad antiterrorista londinense.