La Fuerza Aérea de Estados Unidos ejecutó con éxito el lanzamiento aerotransportado del misil de crucero AGM-188A “Rusty Dagger” desde un caza F-16, en una prueba que acerca al Pentágono al despliegue operativo de un arma de ataque de largo alcance, bajo costo y compatible con plataformas tácticas existentes.
El ensayo, desarrollado en marzo de 2026 y comunicado oficialmente el 13 de abril, incluyó verificaciones de ajuste y funcionalidad, validación de procedimientos de carga, evaluaciones de compatibilidad en vuelo y culminó con actividades de transporte cautivo y separación controlada. Con ello, el misil superó la etapa programática y de exhibición estática para ingresar a la fase de integración aerotransportada y expansión inicial de envolvente.
En el operativo participaron el 96th Test Wing, el 53rd Wing y el Air Force Life Cycle Management Center, que asumieron configuraciones experimentales y expansiones de envolvente de alto riesgo.
La Fuerza Aérea no nombró el misil en su comunicado y lo identificó únicamente como un arma FAMM-L. Sin embargo, cuatro días después Zone 5 Technologies, empresa desarrolladora, confirmó públicamente haber apoyado la “rápida integración de Rusty Dagger en el F-16” a cargo del Team Eglin, lo que vincula directamente el ensayo con el AGM-188A.
Las imágenes oficiales muestran un F-16D biplaza, compatible con el inventario asignado al 40th Flight Test Squadron en la Base Aérea de Eglin, unidad dedicada a evaluar aviónica, software y mejoras de sistemas de misión para la flota Viper. El cuerpo del misil, además, exhibe la inscripción “ERAM”, programa del que el Rusty Dagger formaría parte.
Según el aviso del Federal Register sobre ERAM, se trata de una munición convencional aire-tierra, subsónica, propulsada por turborreactor, guiada con precisión mediante GPS/INS, de la clase de 500 libras y con un alcance de separación cercano a las 250 millas náuticas. Emplea una ojiva unitaria para atacar objetivos estacionarios blindados y no blindados en condiciones meteorológicas adversas. El perfil lo ubica en la categoría de misiles de crucero compactos.
Una de las fotografías difundidas por la Base Aérea de Eglin muestra al F-16D portando dos armas FAMM-L, lo que apunta a que la Fuerza Aérea también evalúa la eficiencia de salida, la carga en pilones y la capacidad de generar múltiples efectos de precisión desde una sola aeronave táctica.
El emparejamiento entre el caza y el misil amplía la envolvente de lanzamiento contra objetivos fijos y permite al avión mantener mayor distancia frente a sistemas integrados de defensa antiaérea enemigos, sin exigirle penetrar el espacio defendido.
La elección del F-16D biplaza responde, además, a la necesidad de una campaña rica en telemetría, instrumentación de pruebas y perfeccionamiento del software de transporte y liberación, en un esfuerzo orientado a reducir el riesgo técnico y acelerar la incorporación de la capacidad.
Una prueba previa del ERAM en Eglin con ojiva real se completó en menos de 16 meses desde la adjudicación del contrato, ritmo que la Fuerza Aérea ha buscado sostener para trasladar el diseño a capacidad de combate utilizable.
La demostración apuntala la tesis de que los cazas de cuarta generación conservan relevancia ofensiva al ser emparejados con misiles modernos de separación, amplía el número de plataformas de lanzamiento disponibles y complica la planificación defensiva del adversario al distribuir tareas de ataque sobre un inventario más amplio de aviación táctica.