Un video que circula en redes sociales muestra a un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) uniformado y equipado destruyendo a martillazos una estatua de Jesús en la localidad de Deir Saryan, en el sur del Líbano, zona bajo control israelí en el marco de las operaciones terrestres contra la infraestructura de Hezbolá.
Las imágenes se viralizaron en pocas horas y generaron una ola de condenas de la comunidad cristiana libanesa, así como de figuras religiosas y políticas de distintos países, que calificaron el acto como una violación de la libertad religiosa.
Las FDI confirmaron el incidente el domingo por la noche. “Tras completar un examen inicial sobre una fotografía publicada hoy de un soldado de las FDI dañando un símbolo cristiano, se ha determinado que la fotografía muestra a un soldado de las FDI operando en el sur del Líbano”, señaló la Unidad de Prensa del ejército israelí.
El comunicado calificó la conducta del soldado como “totalmente incompatible con los valores que se esperan de sus tropas” e informó que el Mando del Norte abrió una investigación y que se tomarán medidas contra los implicados según sus conclusiones. Las FDI agregaron que colaboran con la comunidad local para reponer la estatua en su lugar.
“Las FDI están actuando para desmantelar la infraestructura terrorista establecida por Hezbolá en el sur del Líbano, y no tienen intención alguna de dañar la infraestructura civil, incluidos los edificios religiosos o los símbolos religiosos”, concluía la declaración.
El episodio ocurre días después de que fuerzas israelíes bloquearan la procesión del Domingo de Ramos, un hecho que también suscitó condenas de diversas naciones cristianas.