Irak reabrió este lunes el paso fronterizo de Rabia con Siria, cerrado durante más de una década, para desviar por tierra las exportaciones de fuel oil que el cierre efectivo del estrecho de Ormuz ha bloqueado en el Golfo, según funcionarios fronterizos iraquíes.
El paso, ubicado en la provincia norteña de Nínive, permitirá transportar fuel oil en camiones cisterna a través de territorio sirio y reactivará una ruta comercial paralizada desde la guerra civil siria. Omar al-Waeli, jefe de la Comisión de Puertos Fronterizos de Irak, señaló que la reapertura aliviará la congestión en el paso de al-Waleed, en el oeste del país, actualmente el único punto fronterizo operativo y donde la mayoría de los convoyes están atascados.
Irak acumula inventarios crecientes de fuel oil desde que el cierre de Ormuz interrumpió severamente sus exportaciones marítimas, que hasta entonces salían principalmente por la terminal de Khor al-Zubair en el Golfo. La comercializadora estatal SOMO ha recurrido a rutas terrestres a través de Siria —pese a sus mayores costos— como una de las pocas alternativas viables, y adjudicó contratos para transportar alrededor de 650.000 toneladas métricas mensuales de fuel oil entre abril y junio por esa vía.
Funcionarios del sector energético advirtieron que la operación ya ha llevado al límite la infraestructura vial y los pasos fronterizos iraquíes. Se espera que los primeros convoyes comiencen a cruzar por Rabia en los próximos días.