El primer ministro electo de Hungría, Peter Magyar, advirtió que su Gobierno arrestará a cualquier líder buscado por la Corte Penal Internacional que ingrese al país, incluido Benjamin Netanyahu.
El anuncio ratifica una promesa central de su campaña: revertir la salida del organismo que impulsó el mandatario saliente, Viktor Orbán. Magyar sostuvo que sus asesores ya examinaron el procedimiento y que aún es posible frenar el retiro.
La contradicción aparente surgió al preguntársele por la invitación que él mismo cursó a Netanyahu, sobre quien pesa una orden de detención de la CPI por presuntos crímenes de guerra en Gaza, para asistir a una ceremonia nacional en Budapest. Magyar respondió que, desde su elección, ha dialogado con numerosos jefes de Estado y que “había invitado a todos, sin excepción, a Hungría para el 70.º aniversario de la revolución de 1956”.
Hablando en húngaro, el primer ministro electo añadió que trasladó personalmente su posición al mandatario israelí: “También le dejé claro al primer ministro israelí que no daremos marcha atrás [en la cancelación de la retirada de la CPI] porque mis colegas lo han examinado y aún podemos detener la retirada”.
Magyar remarcó que la obligación es inequívoca para los Estados parte del tribunal. “Si alguien es miembro de la CPI y una persona buscada entra en el territorio de nuestro país, debe ser detenida… todos los Estados y jefes de Gobierno conocen estas leyes”, declaró.