Malasia exhibió el TUAH, un vehículo terrestre no tripulado modular desarrollado por DEFTECH y la universidad UMPSA, diseñado para logística táctica, vigilancia y futuros roles armados.
La plataforma fue mostrada en configuración base 4×4, con perfil bajo y angular, un conjunto de sensores montado en mástil y espacio para kits de misión intercambiables. Su arquitectura se describe como configurable para LiDAR, cámaras y GPS, con un chasis tipo skateboard reconfigurable, carrocería opcional blindada o no blindada, y transmisión totalmente eléctrica de centro de gravedad bajo destinada a ofrecer alto par, menor firma y una modernización futura más sencilla.
Aunque el vehículo no estaba equipado con armamento durante la exhibición, el panel de capacidades situaba explícitamente el uso en combate dentro del margen de diseño al contemplar compatibilidad con estaciones de armas controladas a distancia y lanzadores de misiles guiados antitanque. Esa previsión convierte al TUAH en algo más que un robot de apoyo: según la misión, podría funcionar como portador de reabastecimiento para infantería, plataforma de vigilancia capaz de lanzar pequeños drones, o tirador protegido de distanciamiento cubriendo un punto de estrangulamiento o un flanco expuesto.
Para Malasia, el caso de uso más inmediato es la última milla táctica. El vehículo podría transportar munición, baterías, raciones, sensores o kits de evacuación de bajas por senderos selváticos, calles urbanas, rutas fronterizas o posiciones insulares dispersas donde el riesgo de emboscada hace que la conducción tripulada resulte ineficiente y peligrosa. En escenarios de mayor amenaza, el mismo vehículo podría asumir reconocimiento de primera entrada, mantener un perímetro nocturno o conservar vigilancia mientras el operador permanece a cubierto.
El desarrollo del TUAH se apoya en la trayectoria de UMPSA en autonomía. Su Laboratorio de Vehículos Autónomos ha utilizado el autobús autónomo SCAV como plataforma de prueba emblemática, combinando LiDAR, cámaras, entradas de IMU, cartografía y percepción de rutas. En octubre de 2025, UMPSA obtuvo además una subvención AEROGROUND de 1,4 millones de RM para construir un robot terrestre autónomo con fusión multisensor, SLAM basado en inteligencia artificial, computación segura en el borde, control predictivo y cooperación UAV-UGV. El TUAH se presenta como la traducción militar de esa investigación a una configuración de campo.
La base industrial detrás del proyecto incluye a DEFTECH, que se describe a sí misma como un diseñador y fabricante nacional de vehículos blindados y logísticos expandido hacia sistemas no tripulados e integración de sistemas. La empresa firmó anteriormente una colaboración con SIRIM para localizar componentes militares como parte de un esfuerzo por reducir la dependencia de tecnologías de defensa importadas.
Ese ángulo de soberanía puede ser uno de los argumentos comerciales más fuertes del TUAH. La política industrial de Malasia ha priorizado las tecnologías de próxima generación y de vehículos autónomos, y UMPSA ha construido un ecosistema de sistemas autónomos en torno a Pekan y a vínculos industriales internacionales. Para compradores de la ASEAN, del Golfo o de África que desean control nacional sobre software, sensores, radios e integración de armamento, un vehículo no tripulado con apoyo local puede resultar más atractivo que una arquitectura extranjera cerrada, incluso si llega más tarde al mercado.
No obstante, ningún operador oficial ha sido revelado para el TUAH, por lo que debe considerarse un demostrador emergente y no un programa desplegado. La plataforma entra en un segmento definido por sistemas más maduros: el THeMIS de Milrem es modular, ha demostrado su valía en combate y ya está en servicio o en programas de robótica en 19 países, mientras que la familia Mission Master de Rheinmetall ha progresado desde el concepto hasta pruebas con ejércitos y entregas en mercados como Noruega y Japón.
DEFTECH aún necesita publicar las cifras que los compradores querrán ver, entre ellas carga útil, autonomía, velocidad, alcance de control y nivel de protección. Si Malasia logra desplegar una plataforma robótica tropicalizada, de menor coste y con apoyo soberano, con integración creíble de estación de armas y misiles antitanque, el TUAH podría convertirse en uno de los proyectos indígenas de sistemas terrestres no tripulados más relevantes del Sudeste Asiático.