El líder de Azul y Blanco, Benny Gantz, advirtió en el cementerio militar de Sderot que Israel afrontará nuevos combates pese a la actual “calma engañosa” y sostuvo que la unidad interna será decisiva para hacer frente a los próximos desafíos.
Durante una ceremonia del Día del Recuerdo, Gantz afirmó que el homenaje a quienes murieron defendiendo al país pasa por respaldar a los soldados y a las familias de los caídos, y por dejar de lado las divisiones internas.
La mejor manera de recordarlos es “abracar a cada soldado del ejército activo y de la reserva y envolver a las familias en duelo con nuestro apoyo. Los recordamos a todos cuando nos elevamos por encima de las disputas que nos dividen y nos unimos. Los recordamos a todos cuando nos aferramos a la tierra y seguimos viviendo y cumpliendo la visión sionista. Los recordamos cuando seguimos luchando e impedimos que nuestros enemigos alcancen su ambición de destruirnos”, declaró.
Gantz señaló que, aunque Israel ya atraviesa dos años y medio de guerra, el país seguirá enfrentando amenazas en el corto plazo. “Por desgracia, nos esperan muchos más retos en un futuro próximo”, dijo.
En ese contexto, aseguró que la situación actual no debe interpretarse como estabilidad duradera. “La calma engañosa seguirá exigiéndonos que sigamos luchando —en Gaza, el Líbano, Irán, Siria, Judea y Samaria, y Yemen. Venceremos a nuestros enemigos si nos mantenemos unidos”, afirmó.
El dirigente elogió además a los habitantes de Sderot y del sur de Israel por su respuesta frente al ataque de Hamás del 7 de octubre y definió a la ciudad como “ejemplo y modelo de lo fuertes que somos, de lo dispuestos que estamos a luchar por nuestro lugar y nuestro futuro”.