Las Fuerzas de Defensa de Israel acusaron a Hezbolá de violar el alto el fuego tras el lanzamiento de varios cohetes contra tropas israelíes desplegadas en el sur del Líbano y el envío de un dron hacia territorio israelí.
Según el ejército, los cohetes fueron disparados contra soldados apostados en la zona de Rab al-Thalathine, dentro del área de seguridad bajo control de Israel. Las FDI aseguraron que, pocos minutos después, atacaron el lanzador utilizado en esa acción.
En paralelo, el ejército rectificó su versión inicial sobre las sirenas que sonaron en Kfar Yuval y Ma’ayan Baruch, dos localidades situadas en la frontera con el Líbano. Tras una investigación, indicó que las alertas no fueron una falsa alarma.
De acuerdo con las FDI, las sirenas se activaron por la interceptación de un dron lanzado desde el Líbano. El aparato fue derribado antes de cruzar la frontera, añadió el ejército.
Las fuerzas israelíes sostuvieron que ambos episodios constituyen “violaciones flagrantes del acuerdo de alto el fuego”.