Un F-22 Raptor asignado al Air Combat Command de la Fuerza Aérea de Estados Unidos efectuó el disparo más largo conocido del misil aire-aire AIM-120 AMRAAM durante una serie de ensayos realizados en el otoño de 2024 sobre el polígono de la Base Aérea Eglin, en Florida, un hito que Raytheon, división de RTX, y la Fuerza Aérea hicieron público el 16 de septiembre de 2025, tras casi un año de reserva por seguridad operacional.
La prueba, ejecutada con la variante AIM-120D-3 modernizada bajo el programa Form, Fit, Function Refresh, validó una autonomía de vuelo ampliada que desplaza el registro anterior, fijado en 2021 por un F-15C Eagle contra un blanco BQM-167 sobre la Base Aérea Tyndall, y marca el primer récord de este tipo alcanzado por un caza de quinta generación.
La distancia exacta permanece clasificada. Jon Norman, vicepresidente de requerimientos y capacidades de Raytheon, describió el aumento como significativo durante una conferencia telefónica con reporteros, y evitó precisar altitud, velocidad de lanzamiento y características del blanco.
Estimaciones abiertas sitúan el alcance del AIM-120D-3 en condiciones óptimas en torno a 160 o 185 kilómetros, cifra que la prueba de Eglin habría superado al explotar perfiles de vuelo más altos y prolongados. El polígono elegido, el Gulf Range Complex, abarca unos 130.000 kilómetros cuadrados de espacio aéreo restringido frente a la costa del Panhandle de Florida, y concentra buena parte de los ensayos de fuego real supersónicos del servicio.
El salto de desempeño proviene sobre todo de ajustes de software y de un rediseño de la sección de guiado que empaqueta la batería con mayor eficiencia. Norman subrayó que no se alteró la propulsión. La aerodinámica y el motor cohete del D-3 siempre contuvieron margen de alcance latente, y el F3R permite volarlo más alto y durante más tiempo para conservar energía cinética al llegar al blanco.
Los cambios resultan transparentes para el piloto, de modo que no exigen adiestramiento adicional y se propagan por la flota conforme salen de la línea de producción de Tucson, Arizona. El paquete incluye además endurecimiento frente a la interferencia moderna, incluida la modulación digital de radiofrecuencia.
El F3R nació en 2015 como una actualización de hardware y software para los misiles AIM-120D-3, destinado a las Fuerzas Armadas estadounidenses, y AIM-120C-8, destinado a clientes de ventas militares al extranjero.
La secuencia de pruebas arrancó con un F-15E Strike Eagle, prosiguió con un lanzamiento de fuego real desde un F-16 en julio de 2023 y sumó en ese mismo año el vuelo inaugural del AIM-120C-8 desde un F-15C. El contrato inicial de producción del lote F3R, adjudicado a Raytheon en junio de 2023 por$1.150 millones, cubrió también entregas a dieciocho países, entre ellos Ucrania.
La industria llegó al récord con la línea de producción a pleno rendimiento. El 31 de julio de 2025, el Departamento de Defensa estadounidense adjudicó a Raytheon un contrato de precio fijo incentivado, aún no definitivizado, por hasta$3.500 millones para los lotes de producción 39 y 40 del AMRAAM, la mayor adjudicación en la historia del programa, que cubre a los servicios estadounidenses y a múltiples clientes de ventas militares al extranjero.
El 9 de septiembre de 2025, el mismo contratista recibió un contrato de entrega indefinida por$760 millones destinado a la mitigación de la obsolescencia en producción, sostenimiento y desarrollo del arma, con ejecución en Tucson y fecha prevista de finalización el 7 de septiembre de 2030.
Ese acuerdo incluye ventas militares a veinte países, entre ellos Canadá, Taiwán, Suecia, República Checa, Corea del Sur, Kuwait, Japón, Finlandia, Alemania, Reino Unido, Portugal, Italia, Países Bajos, Arabia Saudí, Noruega, Bélgica, Australia, Turquía, España y Lituania.
Raytheon elevó su producción anual desde un promedio histórico de entre 450 y 650 misiles a más de 1.200 unidades por lote reciente, y explora coproducción internacional con socios como Mitsubishi Heavy Industries en Japón y BAE Systems en el Reino Unido.
El AMRAAM entró en servicio a comienzos de la década de 1990 y acumula más de 6.000 disparos reales, integración en catorce plataformas distintas, operación por la Fuerza Aérea, la Armada y el Cuerpo de Marines estadounidenses, y empleo por cuarenta y tres fuerzas aéreas aliadas.
Su palmarés operativo incluye al menos dieciséis derribos en combate, el último de ellos el de un Su-22 sirio abatido por un F/A-18 Super Hornet de la Armada estadounidense en junio de 2017.
El Raptor, por su parte, lleva en servicio operativo desde 2005 y conserva, gracias a su supercrucero y a su firma radar reducida, la capacidad de acercarse a posiciones de tiro óptimas sin alertar a radares adversarios, lo que multiplica el efecto del alcance extendido logrado con el D-3.
Paralelamente, el Departamento de Defensa continúa el desarrollo del AIM-260 Joint Advanced Tactical Missile, concebido como sucesor de largo alcance del AMRAAM y pensado para caber en la bodega interna del F-22 y del F-35.
Raytheon anticipa nuevas iteraciones de software para el AIM-120 más allá del F3R, bajo un Software Improvement Program dedicado a exprimir la envolvente aerodinámica existente.
Con el récord de Eglin validado, el contrato de sostenimiento firmado y los lotes 39 y 40 en curso, el AMRAAM queda fijado como arma aire-aire principal del arsenal estadounidense y aliado hasta bien entrada la próxima década.