La inauguración de un nuevo mural en la ciudad iraní de Mashhad volvió a poner en duda el estado de salud del líder supremo Mojtaba Jamenei, cuya imagen aparece junto a la de otras figuras de la Revolución Islámica cuya muerte sí está confirmada.
La pieza, difundida en un video publicado en redes sociales por Joe Truzman, analista principal de investigación de la Foundation for Defense of Democracies (FDD), reúne en su parte central al exlíder supremo ayatolá Alí Jamenei, eliminado en un ataque israelí-estadounidense al comienzo de la Operación León Rugiente. A su alrededor se ven imágenes más pequeñas de funcionarios iraníes muertos y, además, cuatro retratos de mayor tamaño.
Entre esos cuatro aparecen el ayatolá Rouhalla Jomeini, primer líder supremo; el expresidente iraní Ebrahim Raisi, que murió en un accidente de helicóptero en 2024; y Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del CGRI, eliminado en un ataque estadounidense en 2020. La cuarta imagen es la de Mojtaba Jamenei, actual líder supremo, lo que alimentó nuevas especulaciones.
Desde que asumió el cargo tras la muerte de su padre durante la primera oleada de ataques israelí-estadounidenses en febrero, circularon versiones e informes sobre su condición física. La semana pasada, The New York Times informó que Jamenei está mucho más gravemente herido de lo que se había dicho y que vive bajo un régimen de seguridad extremo por temor a que Israel pueda rastrear su paradero.
Según ese informe, Jamenei resultó herido en el ataque en el que también murieron su esposa y su hijo. Está rodeado por un equipo médico de alto nivel y su pierna fue sometida a tres cirugías, mientras espera la colocación de una prótesis. Su mano también fue operada y atraviesa una rehabilitación gradual.
El mismo reporte señaló que sufre graves quemaduras en el rostro y en los labios, lesiones que le dificultan hablar, y que se espera que sea sometido a cirugía plástica. Añadió además que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, cirujano cardíaco de profesión, y el ministro de Salud participan personalmente en su tratamiento. Pese a las heridas, Jamenei seguiría mentalmente lúcido.
De acuerdo con la información publicada, el líder supremo no grabó hasta ahora ningún mensaje visual ni de audio por su estado físico y por la preocupación del régimen de proyectar debilidad. Su contacto con el exterior y con altos funcionarios se mantiene, según ese reporte, mediante un sistema rudimentario, pero seguro.
Los mensajes son enviados en sobres sellados escritos a mano, trasladados de mano en mano por mensajeros en motocicleta que recorren las carreteras hasta el sitio en el que permanece oculto. También, según se informó, los comandantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica evitan visitarlo personalmente para no “atraer” a la inteligencia israelí hacia su ubicación exacta.
Mientras continúa su recuperación, Irán estaría siendo gobernado de hecho por una “junta directiva” formada por generales de línea dura. Según las fuentes citadas, Jamenei actúa como un “presidente del directorio” que aprueba las decisiones del grupo, aunque rara vez se opone a ellas.
Entre las principales figuras de esa cúpula aparecen Ahmad Vahidi, comandante de la Guardia Revolucionaria; Mohammad Bagher Zolghadr, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional; y el asesor militar Yahya Rahim Safavi. Altos funcionarios de la Guardia Revolucionaria consideran que, tras cinco semanas de intensos combates, lograron contener la amenaza contra la supervivencia del régimen.