La policía británica informó este lunes de la detención de un hombre de 37 años por su presunta relación con una cadena de ataques contra inmuebles vinculados a la comunidad judía en el noroeste de Londres.
Según las autoridades, el sospechoso fue arrestado “on suspicion of preparing terrorist acts and has been taken to a London police station for questioning”.
La detención se enmarca en una pesquisa antiterrorista abierta en Londres por varios episodios recientes. “The arrest is part of an ongoing CTP London investigation into a series of attacks on premises linked to the Jewish community in north west London, an attack on a Persian-language media organization and the discovery of jars of a non-hazardous substance in Kensington Gardens”, señaló la policía.
En el último mes, 26 personas fueron arrestadas dentro de la misma investigación. De ese total, ocho han sido acusadas por delitos relacionados con incendio provocado y una ya fue condenada por ese tipo de ataque.
La ofensiva policial comenzó después del incendio de cuatro ambulancias de la organización benéfica judía Hatzola, estacionadas junto a una sinagoga en el barrio de Golders Green. Después se produjo un intento de incendio en la Finchley Reform Synagogue, a comienzos de este mes, y más tarde otro ataque separado contra la Kenton United Synagogue, en Harrow.
De acuerdo con SITE Intelligence Group, el grupo islamista Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiya (HAYI), o Movimiento de los Compañeros de la Mano Derecha del Islam, con vínculos con Irán, se atribuyó varios de los ataques recientes cometidos en Europa contra objetivos estadounidenses, israelíes y judíos.
Durante una visita a una sinagoga el jueves, el primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó: “We have to deal with malign state actors, that will require legislation”.
“It’s very important in this particular context because I’m increasingly concerned that a number of countries are using proxies for attacks in this country”, agregó.
Grupos de monitoreo han alertado de un aumento de los incidentes antisemitas en Reino Unido, en particular desde el inicio de la guerra en Gaza, desencadenada por el ataque terrorista de Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023.
La organización Community Security Trust registró 3.700 episodios de odio antijudío en el país el año pasado, un alza del 4 % respecto de 2024, aunque por debajo de los niveles de 2023.
El hecho antisemita más grave ocurrido en Reino Unido el año pasado se registró en octubre, cuando un atacante embistió con su coche a varias personas reunidas frente a una sinagoga de Manchester por la festividad judía de Yom Kippur y apuñaló hasta matar a una persona. Otra murió durante el ataque tras recibir por error un disparo de la policía.