Charge Peak, actual titular de patentes europeas que pertenecieron a Better Place, reclama cerca de $250 millones a Nio por presunta infracción de propiedad intelectual vinculada a su red de intercambio de baterías para vehículos eléctricos.
La firma, registrada en las Islas Vírgenes Británicas y controlada por el empresario canadiense Larry Krauss, sostiene que el fabricante chino ha utilizado en China y Europa tecnología protegida por tres patentes europeas procedentes de la cartera de Better Place, empresa que quebró en 2013 tras haber sido una de las pioneras del sector.
En una carta enviada a Nio en nombre de Charge Peak, los demandantes afirman que la compañía china construyó parte de su negocio mediante la “explotación, sin permiso ni licencia, del modelo, la tecnología, la experiencia y la PI de la israelí Better Place”. Según ese documento, Nio opera más de 3.700 estaciones de intercambio de baterías en China y al menos 60 en Europa, incluidas 20 en Alemania.
Better Place, con sede en California, pero dirigida desde Israel por su fundador, Shai Agassi, desarrolló tecnología de carga e intercambio de baterías y llegó a operar 21 estaciones de sustitución en Israel. Su primera estación de carga en ese país abrió en 2010, cuatro años antes de la creación de Nio, fundada en 2014.
La carta de Charge Peak señala: “Es ampliamente reconocido que Better Place fue pionera en el intercambio de baterías y la gestión eléctrica de vehículos eléctricos, y sus patentes clave siguen vigentes, especialmente la familia fundacional de patentes en torno al intercambio de baterías. La ventaja estratégica de negocio de Nio al construir su empresa de$16.000 millones ha sido su explotación, sin permiso ni licencia, del modelo, la tecnología, la experiencia y la PI de la israelí Better Place. Esto debe rectificarse de inmediato”.
La correspondencia añade: “En 2013, nuestro cliente adquirió la cartera de PI de Better Place, incluida la familia fundacional de patentes para la tecnología de intercambio de baterías de vehículos eléctricos. Better Place, pionera mundial en el desarrollo y despliegue de servicios de intercambio de baterías para automóviles eléctricos, abrió su primera estación de carga en Israel ya en 2010, cuatro años antes de que Nio siquiera se constituyera. Estas estaciones de intercambio de baterías permitían la tecnología de intercambio de baterías para automóviles y para diferentes OEM (fabricantes de equipos originales)”.
Nio rechazó las acusaciones. En declaraciones al Financial Times, que informó primero del caso, la empresa dijo que la tecnología empleada en sus estaciones era “materialmente diferente de las tres patentes mencionadas en la reclamación”. También aseguró haber registrado más de 2.200 patentes propias relacionadas con la carga y el intercambio de baterías.
“Estas acusaciones carecen de fundamento tanto de hecho como de derecho, y son incompatibles con la realidad del desarrollo tecnológico en la industria, así como con las prácticas reales de I+D de Nio”, declaró la compañía. Añadió que su sistema es fruto de “años de I+D independiente e iteración continua” y que adoptará medidas legales “apropiadas” para defender sus “derechos e intereses legítimos”.
Charge Peak fijó el 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, como fecha límite para que Nio acuerde la compra de toda la cartera, compuesta por más de dos docenas de patentes, o presente una declaración de cese y desistimiento. Esa segunda vía implicaría compensar a Charge Peak por daños y pérdida de ingresos, destruir a su costa todas las estaciones de intercambio de baterías que usen la tecnología cuestionada y asumir los gastos legales de la demandante.
La referencia económica planteada para un eventual acuerdo equivale al 2% de los ingresos globales de Nio en 2025. Con una base de $12.500 millones de facturación, la reclamación asciende a $250 millones. Charge Peak plantea que la operación podría cerrarse con una combinación de efectivo y acciones.
El intercambio de baterías, que se completa en pocos minutos, se ha convertido en una opción valorada para viajes de larga distancia y para conductores que viven en apartamentos y no disponen de un punto propio de recarga.
Yosef (Yossi) Abramowitz, empresario del sector solar que en el pasado intentó participar en la adquisición de Better Place antes de la venta de las patentes a Charge Peak, respaldó la reclamación. “El know-how israelí en vehículos eléctricos fue explotado injustamente para construir una empresa de$16.000 millones, así que pedir el 2% de los ingresos de Nio en 2025 no es irrazonable”, dijo. Luego añadió: “Los planes de expansión de Nio en Europa están impulsando el precio de sus acciones, y por eso ha llegado el momento de cerrar un acuerdo”.