Abdelilah Benkirane, exprimer ministro de Marruecos y secretario general del Partido Justicia y Desarrollo, calificó de “provocación” el rezo público de un grupo de judíos haredíes frente a Bab Doukkala, la principal puerta de la ciudad amurallada de Marrakech.
El incidente ocurrió la semana pasada, cuando varias docenas de judíos con abrigos negros rezaron frente a la muralla histórica. Jackie Kadouch, representante de la comunidad judía local, explicó a los periodistas que el grupo estaba obligado a rezar en ese momento por la proximidad de la hora límite que establece la ley judía para las oraciones diarias. El vídeo de la escena se hizo viral en redes sociales.
Un día después, decenas de manifestantes se congregaron en el lugar para protestar contra las oraciones, algunos con banderas palestinas y mensajes contra Israel. La protesta concluyó sin incidentes, según los medios locales.
“La oración en sí misma no es el problema; el problema radica en la provocación, y estamos en contra de esta provocación”, afirmó Benkirane en una declaración en vídeo, comparando el incidente con las oraciones en el Muro Occidental de Jerusalén. “No se debería haber permitido, y el Estado debería haber dejado claro que, si deseaban rezar, podían hacerlo, pero dentro de sus propios lugares de culto”, añadió.