El Reino Unido no respalda el bloqueo de puertos iraníes que impuso Estados Unidos, pero apoya acciones coordinadas con Washington y otros países para garantizar la navegación libre en el estrecho de Ormuz, donde Irán ejerce lo que Londres considera un chantaje contra el comercio mundial.
Stephen Doughty, secretario de Estado para Europa y América del Norte, afirmó que el tráfico marítimo debe circular sin peajes, sin riesgos de seguridad y respetando las leyes internacionales de libertad de navegación. Por el estrecho transita aproximadamente el 20 % del crudo mundial.
Doughty subrayó que la diplomacia resulta crucial para resolver la crisis. También destacó que la desescalada y el alto el fuego son imperativos y que no puede permitirse que Irán continúe bloqueando la vía, atacando a países del Golfo e infraestructuras civiles, y avanzando en su desarrollo nuclear.
Las declaraciones de Doughty se produjeron ante periodistas de la ONU previa a la reunión de hoy del Consejo de Seguridad sobre seguridad marítima en esta ruta estratégica.