Las empresas que colaboren con aerolíneas iraníes se exponen a sanciones estadounidenses, según ha declarado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien ha calificado esta advertencia como parte de una campaña para ejercer presión económica sobre Teherán en el marco de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán.
Los medios estatales iraníes informaron este fin de semana de que Irán ha reanudado los vuelos comerciales desde el aeropuerto internacional de Teherán por primera vez desde el inicio de la guerra.
Los medios estatales iraníes informaron de que estaban programadas salidas hacia Estambul, Mascate (capital de Omán), la ciudad saudí de Medina, así como hacia Irak y Qatar.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. ha afirmado que Washington está imponiendo un “estrangulamiento financiero” al Gobierno iraní.
“Hacer negocios con aerolíneas iraníes sancionadas conlleva el riesgo de exponerse a sanciones estadounidenses”, afirma Bessent en una publicación en X.
“Los gobiernos extranjeros deben tomar todas las medidas necesarias para garantizar que las empresas de sus jurisdicciones no presten servicios a esas aeronaves, incluido el suministro de combustible, catering, tasas de aterrizaje o mantenimiento”, afirma.
Bessent afirma que el Departamento del Tesoro “no dudará en actuar contra cualquier tercero que facilite o realice negocios con entidades iraníes”.
Un funcionario de la Administración Trump afirma que el Departamento del Tesoro impondrá sanciones secundarias a las instituciones financieras extranjeras “que sigan facilitando las actividades de Irán”.