El 96 % de las tierras agrícolas de Gaza han quedado destruidas o son inaccesibles por la guerra, mientras que solo el 7 % de la infraestructura del sector sigue operativa, según un estudio difundido por la organización humanitaria Mercy Corps.
El informe, publicado hoy, sostiene que el deterioro del sistema agrícola del enclave está agravado por el daño severo a las redes de agua, el impacto sobre los pozos, el aumento de la salinidad y la filtración de aguas residuales en las zonas de cultivo.
“Esta destrucción no es solo medioambiental”, afirma Mercy Corps. “Está directamente relacionada con la crisis alimentaria”.
La organización advierte de que la recuperación completa de las tierras de cultivo podría demorarse durante años si Israel mantiene las restricciones a la entrada de mercancías y no se actúa sobre la contaminación del suelo y del agua.
Un alto el fuego pactado en octubre puso fin a los combates más intensos en Gaza y facilitó una mayor entrada de ayuda humanitaria, aunque organizaciones de derechos humanos han alertado de que persisten graves carencias alimentarias en el enclave.
A comienzos de este mes, la oficina humanitaria de la ONU señaló en uno de sus informes periódicos que el acceso a alimentos frescos parecía haberse reducido. Según ese balance, la población de Gaza consumía verduras una media de 1,8 días por semana, frente a los 2,5 días registrados a principios de marzo.