El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reclamó el cierre de la Corte Penal Internacional y la describió como una “institución corrupta y moralmente quebrada”, en medio de una nueva controversia que alcanza al fiscal del tribunal, Karim Khan.
En una publicación en X, Netanyahu sostuvo que la CPI se ha convertido en una “plataforma de guerra jurídica utilizada por regímenes canallas” y reiteró que el caso abierto contra Israel por la guerra contra Hamás nunca tuvo sustento.
“Desde el Día 1 quedó claro que no había mérito alguno en las absurdas acusaciones contra el Estado de Israel”, escribió. En el mismo mensaje, añadió que Israel ha librado “una guerra justa con medios justos contra una organización terrorista”.
La declaración del jefe de gobierno israelí se produjo después de que The Wall Street Journal publicara un artículo de opinión sin firma en el que se afirma que una nueva declaración de un testigo apunta a que el gobierno de Qatar prometió “cuidar” de Khan si avanzaba con acciones legales contra Netanyahu.
De acuerdo con esa versión, la supuesta promesa fue abordada cuando Khan dudaba sobre pedir órdenes de arresto contra la dirigencia israelí. Las afirmaciones fueron negadas por el equipo jurídico del fiscal y rechazadas por funcionarios qataríes.
Khan se apartó de sus funciones en 2025 tras acusaciones de conducta sexual inapropiada. Ahora enfrenta procedimientos disciplinarios que avanzan después de que una investigación de la ONU concluyera que existe una “base fáctica” para las denuncias. Un panel separado de la CPI, sin embargo, sostuvo que las pruebas no alcanzaban el umbral penal.