Un alto funcionario israelí anunció a Kan News que el país dará dos semanas más para las negociaciones antes de reanudar los combates contra Hezbolá. Fuentes de Jerusalén presentan la fecha del 15 de mayo —hasta la que se extiende la tregua actual— como la “última oportunidad” para alcanzar un arreglo político. Si las conversaciones fracasan, Israel prepara operaciones de alta intensidad contra la organización terrorista.
La Administración Trump impulsa en paralelo un encuentro directo entre el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente libanés Joseph Aoun como vía para construir una “imagen de victoria” diplomática. Ambos líderes expresan escepticismo sobre la viabilidad del encuentro debido a la complejidad política y las amenazas de Hezbolá.
Aoun pronunció un discurso combativo el lunes en defensa de las negociaciones directas. “Las negociaciones no son traición”, declaró, y apuntó contra Hezbolá: “La verdadera traición es la de aquellos que arrastran al país a la guerra para satisfacer intereses extranjeros”.
El presidente libanés argumentó que un alto el fuego es condición previa para cualquier avance político. Cuestionó además a los opositores de las negociaciones: “Cuando entraron en guerra, ¿pidieron el apoyo unánime del pueblo libanés?”.