Las compras de gas natural licuado de Asia cayeron en marzo a su nivel más bajo en siete años para ese mes, en un contexto marcado por el cierre de facto del estrecho de Ormuz y por la declaración de fuerza mayor de Qatar tras los ataques con misiles iraníes contra su infraestructura de GNL.
Las importaciones asiáticas sumaron 21,12 millones de toneladas en marzo de 2026, un 4,3% menos que en el mismo mes del año anterior, según el informe mensual del mercado del gas de abril publicado por el Foro de Países Exportadores de Gas (GCEF). El volumen fue el más bajo para un mes de marzo desde 2019, arrastrado por la menor oferta procedente de Qatar y de Emiratos Árabes Unidos en medio de la guerra en Oriente Medio.
“Asia afrontó la mayor caída, con las importaciones tocando un mínimo de siete años para marzo, mientras el mercado se preparaba para un agravamiento de la escasez de suministro, especialmente significativo dado que más del 80% del GNL que transitaba por el estrecho estaba destinado a los mercados asiáticos antes de la guerra”, señaló el GCEF.
El retroceso tuvo como principales protagonistas a China, India y Pakistán, de acuerdo con la organización de países productores de gas. El descenso solo encontró un alivio parcial en el aumento de las compras de Tailandia y Taiwán.
En el caso taiwanés, el mayor volumen importado llegó desde Brunéi, Canadá y Estados Unidos, en respuesta a un repunte de la demanda de gas y a la caída del suministro qatarí.
Tailandia elevó sus importaciones de GNL reexportado desde China para compensar tanto la menor llegada de cargamentos de Qatar como el debilitamiento de las importaciones de gas por gasoducto. Corea del Sur también redujo sus compras de GNL qatarí, aunque esa merma fue compensada en gran parte con mayores adquisiciones desde Canadá y con GNL reexportado por China, según el GCEF.
Desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, China ha revendido a otros compradores asiáticos volúmenes récord de GNL. La demanda interna china se ha mantenido tibia, mientras sus inventarios y suministros de gas han sido suficientes, lo que ha recortado además la necesidad de acudir al mercado al contado.
El informe añade que el cierre de facto del estrecho de Ormuz dejó varado todo el suministro de GNL de Qatar y de Emiratos Árabes Unidos. A eso se sumó el grave daño sufrido por la capacidad de GNL qatarí a causa de los ataques con misiles iraníes, una situación que llevó a QatarEnergy a declarar fuerza mayor en sus contratos y a iniciar la cuantificación de las pérdidas.