La Fiscalía general de Ucrania pidió a las autoridades israelíes detener el buque Panormitis, que espera atracar en el puerto de Haifa con carga presuntamente robada de territorio ucraniano ocupado.
El canciller ucraniano Andrii Sybiha informó en X que Kiev se dirigió a Israel “a través de canales diplomáticos y legales” para solicitar el arresto de la embarcación, cuya carga estaría siendo transportada “en violación del derecho internacional y de la legislación ucraniana”. La Fiscalía respaldó el pedido con una resolución judicial ucraniana.
La declaración de Sybiha fue una respuesta directa al canciller israelí Gideon Sa’ar, quien un día antes acusó a Ucrania de practicar “diplomacia por Twitter” al señalar que Kiev no había presentado solicitud formal de asistencia jurídica ni pruebas que sustentaran sus afirmaciones.
“Esto no es diplomacia por Twitter”, respondió Sybiha, “sino una solicitud legal y diplomática muy concreta de asistencia jurídica internacional que requiere una respuesta. Esperamos que la parte israelí se lo tome en serio en lugar de responder con declaraciones emocionales”.
Las declaraciones de Sa’ar siguieron a una publicación del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en la que advirtió que Kiev estudiaba imponer sanciones a los implicados en la transacción.