La salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP y de la alianza OPEP+ no debería desestabilizar al bloque ni restarle capacidad para influir en los precios del crudo, según la consultora Energy Aspects, que considera abrupta la decisión de Abu Dabi, pero no inesperada.
EAU comunicó el martes que abandonará ambos grupos a partir del 1 de mayo con el argumento de defender sus intereses nacionales. El anuncio llegó con solo tres días de antelación y se produjo después de años de fricciones con otros productores por las cuotas de bombeo.
Abu Dabi lleva tiempo ampliando su capacidad de producción de crudo hasta 5 millones de barriles diarios para 2027. En ese proceso, ha chocado de forma recurrente con sus socios de la OPEP y de la OPEP+ al reclamar que se le permita utilizar una parte mayor de su capacidad disponible.
Amrita Sen, fundadora y directora de inteligencia de mercado de Energy Aspects, dijo el miércoles a CNBC que la decisión “es abrupta y con solo tres días de aviso”, pero sostuvo que no resulta impactante a la luz de las quejas prolongadas de EAU por una cuota que consideraba inferior a la que le correspondía.
Sen afirmó que los productores que permanecen en la OPEP+ mantendrán cohesionado al grupo y añadió que la salida emiratí no altera “la capacidad de la OPEP para influir en los precios del petróleo”.
La analista también señaló que cualquier incremento de producción por parte de EAU, una vez concluya la crisis del estrecho de Ormuz, no superaría ampliamente los niveles de bombeo previos a la guerra. A su juicio, Abu Dabi no estará en condiciones de hacer caer de forma significativa los precios del petróleo en el futuro, además de haber dejado claro que seguirá actuando como un productor “responsable” atento a los fundamentos del mercado.
Otros analistas, sin embargo, prevén un efecto más visible sobre la oferta global en un horizonte más amplio, una vez se resuelva la crisis en Ormuz.
En una nota del miércoles, los estrategas de materias primas de ING, Warren Patterson y Ewa Manthey, señalaron: “La salida de los EAU de la OPEP es un duro golpe para el grupo, aunque tendrá poco impacto en el mercado a corto plazo en medio de las continuas interrupciones del suministro”.
“Pero a medio y largo plazo, significa más oferta para el mercado”, añadieron.
Sen sostuvo además que, al igual que EAU, el resto de productores del Golfo dentro de la OPEP bombearán a plena capacidad cuando termine la crisis del estrecho de Ormuz, cuandoquiera que eso ocurra. Según su análisis, esos países buscarán reactivar la producción cerrada y responder a la caída cada vez más profunda de los inventarios globales que se registra con el estrecho bloqueado.