La Armada israelí comenzó a interceptar la tarde del miércoles a la Flotilla Global Sumud, un convoy de 58 embarcaciones que navegaba hacia la Franja de Gaza con el objetivo de desafiar el bloqueo naval impuesto por Israel sobre el enclave gobernado por Hamás, según informaron activistas y fuentes de seguridad.
De acuerdo con los datos de seguimiento, la flotilla se encontraba cerca de la isla griega de Creta, a cientos de millas náuticas de Israel, cuando fue confrontada por fuerzas israelíes. En operaciones previas contra embarcaciones que intentaron romper el bloqueo, la interceptación se produjo mucho más cerca de la costa de Gaza, adonde se preveía que este grupo llegara durante el fin de semana.
Imágenes difundidas por los organizadores mostraron a un oficial de la Armada israelí ordenando a los activistas modificar su ruta. “Si desean entregar ayuda humanitaria a Gaza, pueden hacerlo a través de canales establecidos y reconocidos. Por favor, cambien de rumbo y regresen al puerto de origen. Si transportan ayuda humanitaria, están invitados a dirigirse al puerto de Asdod”, dijo el oficial.
En paralelo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel publicó un video que, según sostuvo, mostraba el hallazgo de “condones y drogas” en una de las embarcaciones interceptadas.
This is the “medical aid” found aboard the PR stunt flotilla: condoms and drugs pic.twitter.com/RKiHrGLWfw
— Israel Foreign Ministry (@IsraelMFA) April 29, 2026
La flotilla había partido de España a comienzos de este mes. La iniciativa siguió a otra operación organizada el año pasado con la participación de la activista sueca Greta Thunberg y cientos de personas más, que trasladó una cantidad simbólica de ayuda humanitaria.
Autoridades israelíes habían calificado de forma reiterada este tipo de travesías como maniobras publicitarias. Según esa postura, las embarcaciones transportan volúmenes insignificantes de ayuda y el ingreso de suministros a Gaza está permitido en cantidades suficientes. Organizaciones humanitarias, en cambio, han afirmado que esa asistencia no alcanza.
Horas antes de la interceptación, el ministro de Defensa, Israel Katz, anunció sanciones contra una campaña de financiación colectiva impulsada por la Flotilla Global Sumud. Katz aseguró que la iniciativa estaba “organizada por la organización terrorista Hamás, en cooperación con organizaciones internacionales adicionales y bajo la apariencia de una flotilla de ayuda humanitaria”.
“La imposición de sanciones a la campaña de financiación colectiva constituye un paso significativo en el esfuerzo por interrumpir las fuentes de financiación de la flotilla”, señaló un comunicado de Katz, que agregó que la medida estaba “destinada a disuadir a los donantes de contribuir a una organización terrorista”.
No estaba claro cuál sería el efecto práctico de esas sanciones. La nota oficial indicó que, según la legislación israelí, el ministro de Defensa, puede ordenar la incautación de bienes de una organización terrorista designada o de activos destinados a ser utilizados para el terrorismo.
Israel y Egipto mantienen distintos niveles de bloqueo sobre Gaza desde 2007, cuando el grupo terrorista Hamás arrebató el poder a fuerzas palestinas rivales mediante un golpe violento. Israel sostiene que la restricción busca impedir el ingreso de armas de contrabando, una posición que volvió a defender tras el ataque del 7 de octubre de 2023 que inició la guerra de Gaza. Sus críticos sostienen que el bloqueo equivale a un castigo colectivo para los cerca de 2 millones de palestinos que viven en la Franja.