La Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC), la mayor empresa de petróleo y gas del país aseguró que hará “todo lo posible” para mantener un suministro suficiente de petróleo, gas y combustibles en el mercado interno, en un contexto de crisis en Oriente Medio que ha recortado los flujos hacia mercados clave, entre ellos China.
El compromiso fue expresado el jueves por el presidente de la compañía, Dai Houliang, después de una reunión de directivos centrada en las medidas para amortiguar el impacto del shock de oferta sobre la economía china. En ese encuentro, la estatal resolvió redoblar sus esfuerzos en materia de seguridad del suministro ante las perturbaciones externas.
La empresa ya había informado la semana pasada que garantizó el abastecimiento de gas natural para la temporada de invierno 2025/2026 tras elevar las reservas y la producción en sus principales yacimientos, tanto en tierra como costa afuera de China. “Las fuentes de suministro coordinadas y diversificadas siguieron fortaleciendo la resiliencia de la cadena industrial del gas natural”, dijo CNPC la semana pasada.
Según la corporación, durante la temporada invernal comenzaron a operar dos nuevas instalaciones de almacenamiento subterráneo en los yacimientos petrolíferos de Tarim y Changqing. Esas incorporaciones ayudaron a CNPC a “alcanzar máximos históricos tanto en la producción diaria máxima como en la producción acumulada de gas”.
La compañía añadió que, en los momentos de mayor demanda de GNL, aplicó varias medidas para asegurar recursos adicionales y optimizar el gas importado por gasoducto, con lo que cubrió de forma efectiva las brechas de suministro.
China llegó al comienzo de la guerra con Irán con reservas de petróleo acumuladas durante el último año, lo que amortiguó el golpe inicial sobre el suministro de crudo cuando el estrecho de Ormuz fue cerrado el 28 de febrero.
El país ha estado reforzando sus reservas estratégicas y comerciales de crudo durante casi un año. Esa política de compras, sostenida en un período de precios relativamente bajos, le da ahora al mayor importador mundial de petróleo un margen para afrontar los flujos gravemente interrumpidos que salen de Oriente Medio.