Venezuela exportó en abril 1,23 millones de barriles diarios de petróleo, su volumen más alto desde 2018, impulsada por un repunte de los envíos hacia Estados Unidos, India y Europa.
Los despachos crecieron 14% frente a marzo, de acuerdo con datos de embarques y documentos de PDVSA. Durante el mes zarparon 66 cargamentos desde puertos venezolanos, frente a los 61 buques registrados en marzo, cuando las exportaciones rondaron 1,08 millones de barriles por día.
El aumento coincide con el nuevo marco político y comercial abierto desde la captura de Nicolas Maduro en enero y la instalación de un gobierno interino. A partir de ese cambio, Washington relajó las sanciones y asumió el control de las ventas de petróleo venezolano, lo que permitió el regreso de casas comercializadoras y socios de empresas mixtas al negocio de exportación.
Ese giro habilitó nuevamente la salida de barriles hacia mercados de Estados Unidos, Europa y Asia, incluida la participación de Chevron. La petrolera ya está llevando crudo venezolano a refinerías de la Costa del Golfo de Estados Unidos, adaptadas al procesamiento de crudos pesados.
India también elevó sus compras, al abrir una nueva vía para colocar volúmenes que habían permanecido bloqueados por las sanciones. En paralelo, el país registra una rápida reducción de inventarios y una recuperación paulatina de la producción.
El retorno de las compañías petroleras internacionales también empieza a tomar forma. Esta semana se firmaron acuerdos con las estadounidenses Hunt Overseas y Crossover Energy para proyectos en la Faja del Orinoco, la principal zona de crudo pesado del país.
En Europa, Eni, Repsol y BP están ampliando o evaluando su presencia, mientras ExxonMobil y ConocoPhillips ya enviaron equipos para revisar oportunidades de negocio.
Con ese movimiento, Venezuela vuelve a posicionarse como un proveedor activo de petróleo, con varios compradores y operadores regresando al mercado.
La recuperación, sin embargo, sigue condicionada por las limitaciones estructurales del sector. La producción continúa muy por debajo de la capacidad histórica del país y la reconstrucción de la infraestructura demandará decenas de miles de millones de dólares durante varios años.
Por ahora, el alza en las exportaciones se sostiene en inventarios acumulados y en incrementos graduales de producción. Aun así, el crudo venezolano volvió a circular hacia distintos destinos en un contexto de oferta mundial ajustada.