Los ministerios de Energía y Finanzas de Israel y la Autoridad de Electricidad formalizaron un acuerdo para levantar en Dimona, en el desierto del Néguev, la mayor planta de energía solar construida hasta ahora en el país.
El proyecto tendrá una capacidad de 265 megavatios y, según lo anunciado, permitirá suministrar electricidad al precio más bajo registrado, por debajo de 6,5 agorot por kilovatio-hora, equivalentes a unos dos céntimos.
La instalación será desarrollada por EDF Renewables y ocupará cerca de 3.000 dunams, unos 740 acres. El inicio de las obras está previsto de forma inmediata y la ejecución se extenderá durante aproximadamente dos años.
La central operará bajo un esquema de colaboración público-privada. La empresa adjudicataria asumirá el diseño, la financiación, la construcción, la explotación y el mantenimiento de la planta durante 25 años. Al término de ese periodo, la infraestructura pasará a control del Estado.