Irán advirtió este lunes que atacará a cualquier fuerza extranjera, en especial a la de Estados Unidos, si intenta aproximarse o ingresar al estrecho de Ormuz, después de que Donald Trump anunciara una operación para asistir a los buques que siguen atrapados en esa vía marítima.
“Advertimos que cualquier fuerza armada extranjera — especialmente el agresivo ejército estadounidense — será atacada si tiene la intención de aproximarse y entrar en el estrecho de Ormuz”, declaró el jefe militar iraní Ali Abdollahi Aliabadi en un comunicado difundido por la emisora estatal IRIB. “Hemos declarado repetidamente que la seguridad del estrecho de Ormuz está bajo el control de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán y que, en todas las circunstancias, cualquier paso seguro debe coordinarse con estas fuerzas”, añadió.
La advertencia llegó después de que Trump informara el domingo sobre el “Proyecto Libertad”, una iniciativa con la que Washington busca facilitar el tránsito de embarcaciones bloqueadas en el estrecho y proteger a sus tripulaciones. El presidente estadounidense amenazó además con responder “con contundencia” ante cualquier interferencia contra la operación, aunque no precisó entonces cómo se ejecutaría el plan.
Horas más tarde, el Comando Central de Estados Unidos señaló que respaldará la misión con 15.000 militares, más de 100 aeronaves desplegadas en tierra y en el mar, además de buques de guerra y drones. “La misión, ordenada por el presidente, apoyará a los buques mercantes que busquen transitar libremente por el corredor esencial del comercio internacional”, indicó el CENTCOM, que describió el operativo como una combinación de “acción diplomática con coordinación militar”.

Pese al despliegue, altos funcionarios estadounidenses citados por el Wall Street Journal afirmaron que la Marina no escoltará por ahora a los barcos que crucen Ormuz. Según esas fuentes, el “Proyecto Libertad” apunta más bien a coordinar el tráfico marítimo dentro de un esfuerzo internacional. Axios, por su parte, informó que la Marina estadounidense ofrecería información a los buques comerciales sobre las rutas más seguras para evitar minas navales iraníes. Uno de los funcionarios citados por ese medio dijo que los navíos estadounidenses permanecerán “en las inmediaciones” para impedir eventuales ataques iraníes.
En paralelo, el Centro Conjunto de Información Marítima, liderado por Estados Unidos, anunció la creación de una “zona de seguridad reforzada” al sur de las rutas habituales y pidió a los marinos mantener estrecha coordinación con las autoridades omaníes por el alto volumen de tráfico esperado. La fuerza de tarea advirtió además que navegar cerca de los corredores habituales “debe considerarse extremadamente peligroso debido a la presencia de minas que no han sido completamente inspeccionadas y neutralizadas”.
Poco después del anuncio de Trump, la agencia Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido informó que un petrolero reportó haber sido alcanzado por proyectiles de origen desconocido en el estrecho. Según el organismo, toda la tripulación estaba a salvo. El incidente ocurrió a 78 millas náuticas al norte de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, aunque no se difundieron de inmediato más detalles.

El bloqueo iraní en Ormuz fue impuesto tras la campaña de bombardeos que Estados Unidos e Israel lanzaron contra Irán el 28 de febrero con el objetivo de desestabilizar su régimen y destruir sus programas de misiles balísticos y nuclear. Más tarde, el 13 de abril, Washington estableció su propio bloqueo sobre el transporte marítimo vinculado con Irán, cinco días después de que Trump anunciara una tregua en el país.
Las negociaciones para poner fin a la guerra siguen estancadas, en parte por la disputa sobre el control del estrecho en la posguerra. La vía marítima mueve habitualmente cerca de una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo, y su cierre disparó los precios de la energía. Según la Organización Marítima Internacional, cientos de barcos y hasta 20.000 marinos permanecen sin poder transitar por la zona, mientras muchas tripulaciones atrapadas comienzan a quedarse sin alimentos y otros suministros.
La administración Trump busca respaldo internacional para formar una coalición que garantice la navegación en Ormuz. Decenas de países, encabezados por el Reino Unido y Francia, trabajan en paralelo para articular un bloque que permita reabrir el estrecho una vez asegurada la paz.
Desde Ereván, la capital de Armenia, el presidente francés Emmanuel Macron descartó la participación de París en una ofensiva de ese tipo. “Lo que queremos ante todo es una reapertura coordinada por Estados Unidos e Irán; esa es la única solución para reabrir el estrecho de Ormuz”, dijo al asistir a una reunión de dirigentes europeos. “No vamos a participar en ninguna operación militar en un marco que, a mi juicio, parece poco claro.”