Una subida prolongada del crudo Brent por encima de los $125 por barril empujaría a la economía mundial a una recesión, aunque de carácter leve, advirtió Gaurav Ganguly, director de economía internacional de Moody’s Analytics, en declaraciones a CNBC.
El economista señaló que ese nivel marcaría un punto de inflexión para la actividad global si los precios del petróleo alcanzan ese umbral y permanecen allí el tiempo suficiente. Aun así, indicó que Moody’s mantiene por ahora una visión “razonablemente optimista”, basada en la expectativa de que la guerra en Oriente Medio termine pronto.
Ese supuesto sigue predominando entre la mayoría de los analistas, aunque algunos comenzaron a adoptar una postura más prudente ante la posibilidad de que la alteración del tráfico de petroleros en el estrecho de Ormuz se prolongue más de lo previsto.
En el mercado, los precios del petróleo retrocedieron desde los máximos alcanzados la semana pasada después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentara un plan para reactivar el tránsito de petroleros por Ormuz.
La propuesta, bautizada por Trump como “Proyecto Libertad”, prevé escoltar a los buques a través del estrecho. Sin embargo, esa guía no contaría, al parecer, con participación de la Armada estadounidense, que mantiene actualmente el bloqueo del tráfico hacia y desde los puertos iraníes.
En el mismo mensaje en el que anunció esa iniciativa, Trump afirmó también que las conversaciones de paz con Irán avanzaban de forma “muy positiva”.
Pese a ello, la reacción del mercado fue limitada. Los analistas de materias primas de ING advirtieron en una nota que, incluso si la medida facilita la salida de cargamentos desde el Golfo Pérsico, es probable que continúe siendo escaso el tráfico entrante. “Aunque esto permita que los buques salgan del Golfo Pérsico, es probable que veamos poco tráfico entrante. Esto solo supondría un alivio temporal, ya que el almacenamiento flotante abandona el Golfo Pérsico”, señalaron.
La caída del petróleo fue, de hecho, moderada, en un mercado que se muestra más cauto ante la evolución de la guerra y menos receptivo a los anuncios sobre oferta.
Esa cautela también se reflejó en la respuesta al último acuerdo de la OPEP para elevar otra vez la producción el próximo mes. El incremento pactado, de 188.000 barriles diarios, representa solo una fracción del volumen de crudo que ha salido del mercado desde comienzos de marzo a causa de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.