El primer ministro británico, Keir Starmer, reunirá este martes a representantes de distintos sectores de la sociedad para abordar el repunte del antisemitismo en Reino Unido, después del apuñalamiento de dos hombres judíos y de otras agresiones denunciadas en los últimos días, informó su oficina.
La cita se produce en un contexto de creciente inquietud en las comunidades afectadas por su seguridad y de mayor presión política sobre el Partido Laborista, que gobierna el país, a pocos días de las elecciones locales previstas para el 7 de mayo. Desde la oposición, el líder del Partido Conservador definió el antisemitismo como una “emergencia nacional”.
Según el Gobierno, los ataques de la semana pasada se inscriben en una escalada más amplia. Starmer, cuya esposa es judía, señaló en un comunicado que esa tendencia ha dejado a las comunidades judías del país con un sentimiento de miedo y rabia.
“No nos equivoquemos, esta crisis es una crisis para todos nosotros. Es una prueba para nuestros valores… No basta con decir simplemente que apoyamos a las comunidades judías. Debemos demostrarlo”, añadió el jefe del Gobierno.
Tras los hechos, las autoridades elevaron el nivel nacional de amenaza terrorista a “grave” y anunciaron una financiación adicional de 25 millones de libras, equivalentes a $33,80 millones, para reforzar la protección de la comunidad judía británica, estimada en 290.000 personas.
En el encuentro participarán representantes del ámbito empresarial, la sociedad civil, la sanidad, la cultura, la educación superior y la policía, que mantendrán debates con miembros de la comunidad judía bajo la organización de los ministros.
El Ejecutivo sostuvo que la reunión forma parte de una estrategia para acelerar las medidas contra el extremismo, proteger a la comunidad judía y fortalecer la cohesión social. En ese marco, también reiteró su compromiso de impulsar legislación frente a amenazas patrocinadas por Estados.
El Índice Global de Terrorismo, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz, indicó que, aunque las muertes por terrorismo bajaron en el mundo en 2025, las víctimas mortales relacionadas con el terrorismo en los países occidentales aumentaron un 280 % respecto de 2024, impulsadas en gran medida por el antisemitismo, la islamofobia y el terrorismo político.
En Gran Bretaña, cifras oficiales publicadas el año pasado reflejaron un fuerte incremento de los delitos de odio contra comunidades judías y musulmanas en los meses posteriores al ataque de Hamás contra Israel en 2023, que desencadenó la guerra de Gaza.