Jonathan Pollard, el exespía que pasó décadas preso en Estados Unidos antes de ser liberado y trasladarse a Israel, anunció que participará en la política israelí de cara a las próximas elecciones a la Knéset y defendió la expulsión de los residentes de Gaza, al tiempo que lanzó duras críticas contra Benjamin Netanyahu y Naftali Bennett.
Según Channel 13 News, Pollard impulsa una nueva fuerza política junto a Nissim Louk, padre de Shani Louk, asesinada durante el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Su cuerpo fue secuestrado del festival Nova y llevado a Gaza, y las FDI lo recuperaron siete meses más tarde.
Durante una entrevista emitida por la cadena, Pollard explicó que el 7 de octubre fue el punto de quiebre que lo llevó a abandonar su rechazo de años a entrar en la vida partidaria. “7 de octubre”, respondió al ser consultado sobre qué cambió su postura. “Hasta ese momento, pensaba que mi abandono y la traición por parte del gobierno eran la excepción a la regla. Pero después del 7 de octubre, me di cuenta de que yo no era la excepción, de que el gobierno y el ejército habían traicionado y abandonado a todo el país.”
Entre sus prioridades, Pollard situó la autosuficiencia militar y reclamó un servicio nacional obligatorio para toda la población. “Creo firmemente que todos en este país —árabes, judíos, no importa, derecha e izquierda— tienen que cumplir un servicio nacional obligatorio de su elección”, afirmó en inglés.
Al ser interrogado por sus posiciones anteriores sobre Gaza, reiteró su apoyo a una expulsión masiva de la población palestina del enclave. “Yo personalmente estoy a favor del traslado forzoso de todos los actuales residentes fuera de Gaza, y de la anexión de Gaza y su repoblación por nosotros.”
A partir de esa visión, sostuvo que Israel no está imponiéndose en la guerra iniciada a fines de 2023. En ese marco, acusó a Netanyahu de falsear la situación militar. El primer ministro, dijo, “se golpea el pecho y dice que nunca hemos tenido más éxito, jamás, combatiendo a nuestros enemigos, y lo siento, pero eso es una mentira a sangre fría.” Añadió que incluso entre los partidarios del jefe de gobierno existe el reconocimiento de que ningún enemigo ha sido “derrotado de manera decisiva” en esta guerra.
Pese a esas críticas, Pollard señaló que respaldaría a Netanyahu si una nueva votación desemboca en la continuidad de su mandato. “Creo en el proceso democrático y tendremos que apoyarlo”, declaró, aunque remarcó que su objetivo central es “unificar a la derecha” y cuestionó al actual gobierno por estar integrado por “sí-señores” que, a su juicio, no confrontan lo suficiente con el primer ministro.
También se mostró dispuesto a integrar un gobierno con Avigdor Liberman, líder de Yisrael Beytenu, antiguo aliado de Netanyahu y figura de línea dura que rompió con él en 2019 por negarse a lanzar una guerra en Gaza para derrocar a Hamás y que desde entonces permanece en la oposición.
En cambio, descartó compartir una coalición con Naftali Bennett, hoy al frente del partido Together. “Porque es un mentiroso”, dijo. Luego lo responsabilizó en parte por los hechos del 7 de octubre. “Es una jutzpá (desfachatez) de su parte señalar con el dedo a Netanyahu por el 7 de octubre, sin reconocer su propia responsabilidad por haber contribuido a provocar este desastre”, acusó. “Fue él quien básicamente duplicó el número de trabajadores gazatíes que entraban en las comunidades a lo largo de la frontera.”