El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró en una rueda de prensa en el Pentágono que el alto el fuego entre Washington e Irán “no ha terminado” y remarcó que su país “no busca una confrontación”, un día después de que Irán lanzara misiles y drones contra Emiratos Árabes Unidos y Omán.
Durante su comparecencia, Hegseth rechazó “la premisa falsa de que, de alguna manera, el presidente Trump está siendo arrastrado por el primer ministro Netanyahu” y sostuvo que la conducción de la política estadounidense recae únicamente en la Casa Blanca.
También afirmó que Estados Unidos está “agradecido por la aportación [de Israel], sus conocimientos y la naturaleza existencial de la amenaza a la que se enfrentan por parte de una bomba iraní”. Aun así, añadió que Israel “puede tener en ocasiones algunos objetivos ligeramente diferentes a los nuestros, pero, en última instancia, solo hay una mano al volante”.
Al referirse al Proyecto Libertad, la iniciativa impulsada por Washington para facilitar la salida de buques comerciales del Golfo Pérsico, el jefe del Pentágono señaló que “las fuerzas estadounidenses no tendrán que entrar en aguas ni en el espacio aéreo iraníes”.
“No buscamos una pelea”, insistió Hegseth. “Preferiríamos que esta fuera una operación pacífica, pero estamos listos y preparados para defender a nuestra gente, nuestros buques, nuestros aviones y esta misión sin vacilar”.
El secretario de Defensa sostuvo además que Washington prevé “ceder” al resto de la comunidad internacional la misión de garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz.
“Cientos de buques de países de todo el mundo hacen cola para atravesar el estrecho”, dijo Hegseth, al tiempo que recalcó que el “bloqueo férreo” de Estados Unidos “sigue plenamente en vigor”.