Estados Unidos reafirmó su respaldo a una reunión entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, pese a que el mandatario del Líbano sostuvo que ese contacto no sería adecuado antes de cerrar un acuerdo de seguridad con Jerusalén.
Aoun había señalado que un encuentro de ese tipo no debería producirse mientras no exista un entendimiento que incluya el fin de los ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel en territorio libanés.
En respuesta, un funcionario del Departamento de Estado afirmó que Washington sigue considerando el diálogo directo como la vía más rápida para avanzar. “El presidente Trump ha dejado claro que el diálogo directo entre los dos países es la mejor manera de avanzar rápidamente hacia un acuerdo duradero de paz y seguridad”, señaló en un comunicado enviado a periodistas.
La misma fuente evitó dar detalles sobre las gestiones en marcha, aunque aludió a contactos diplomáticos entre ambas partes. “La diplomacia sigue su curso y no haremos comentarios sobre nuestras conversaciones en curso con los dos países”, indicó el funcionario.
Sus declaraciones se producen mientras circulan informaciones según las cuales Estados Unidos trabaja para organizar en Washington la próxima semana una tercera ronda de conversaciones entre Israel y Líbano a nivel de embajadores.
El funcionario estadounidense también acusó a Hezbolá de intentar frustrar el proceso. “Hezbolá sigue intentando descarrilar las negociaciones con ataques contra Israel y amenazas dentro del Líbano”, afirmó. “Estamos trabajando para crear las condiciones y el impulso político necesarios para hacer avanzar este proceso”.