El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, revela que las actuales negociaciones con Irán se centran en un marco general para futuras conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán, más que en un acuerdo definitivo.
“El proceso en el que estamos inmersos ahora… consiste en alcanzar cierto grado de entendimiento sobre los temas que han acordado negociar”, afirma Rubio durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
“No es necesario que el acuerdo definitivo esté redactado en un solo día. Se trata de un asunto muy complejo y muy técnico. Necesitamos una solución diplomática que sea muy clara en cuanto a los temas sobre los que están dispuestos a negociar y las concesiones que están dispuestos a hacer desde el principio para que esas conversaciones merezcan la pena”.
“En eso están trabajando [los enviados estadounidenses] Steve [Witkoff] y Jared [Kushner] y todo el equipo, y espero tener buenas noticias al respecto”, afirma Rubio.
Insiste en que Estados Unidos tiene la ventaja en las negociaciones con Irán, debido a sus sanciones y al bloqueo de los puertos de Teherán.
No obstante, Irán se ha negado a aceptar las exigencias de EE. UU. de que renuncie a su derecho a enriquecer uranio y entregue sus reservas de uranio altamente enriquecido.