Un grupo de 30 representantes demócratas pidió el lunes al secretario de Estado, Marco Rubio, informar sobre el presunto arsenal nuclear israelí.
“No podemos desarrollar una política de no proliferación coherente para Oriente Medio”, escribieron en una carta con fecha del lunes, “incluyendo lo que respecta al programa nuclear civil de Irán y las ambiciones nucleares civiles de Arabia Saudí, mientras mantenemos una política de silencio oficial sobre las capacidades de armas nucleares de una parte central en la guerra en curso en el que Estados Unidos es un participante directo”.
El grupo, encabezado por el congresista de Texas Joaquín Castro, afirmó: “Solicitamos que se exija a Israel el mismo estándar de transparencia que Estados Unidos espera de cualquier otro país que pueda estar buscando o conservando capacidad de armas nucleares”.
Los legisladores sostuvieron que el Congreso “tiene la responsabilidad constitucional de estar plenamente informado sobre el equilibrio nuclear en Oriente Medio, el riesgo de escalada por parte de cualquier actor en este conflicto, y la planificación y contingencias de la administración para tales escenarios. No creemos haber recibido esa información”.
Pidieron a Rubio detalles sobre las ojivas y lanzadores israelíes, las capacidades de enriquecimiento, lo comunicado a Estados Unidos sobre la doctrina y las líneas rojas israelíes, y lo que se produce en el reactor nuclear de Dimona. La instalación, ubicada en una ciudad del sur que fue objetivo de Irán en la guerra reciente, es señalada como sede del presunto programa de armas nucleares de Israel.
Israel no confirma ni niega tener armas atómicas y mantiene una política de ambigüedad oficial, una postura que han replicado presidentes demócratas y republicanos durante décadas. Se espera que la carta del lunes sea ignorada.
“Estados Unidos reconoce abiertamente los programas de armas nucleares del Reino Unido, Francia, India, Pakistán, Rusia, China y Corea del Norte”, escribieron. “Pedimos que se exija a Israel el mismo estándar que a cualquier otro país extranjero, y que el gobierno de los Estados Unidos hable con franqueza sobre sus potenciales capacidades de armas nucleares, cualesquiera que sean”.